20 frases de Camilo José Cela que desenredan a este mundo demente

Por redaccionnyl el 15/08/2018

Una vez lo vimos lanzar a una periodista a una piscina «para que aprenda a preguntar». Otro día quiso demostrar en televisión cierta cualidad anal que aseguraba tener. Con semejante personalidad, deben ser buenas las frases de Camilo José Cela.

De sus libros podemos decir que «La colmena» es un montón de chismes bien contados y que «Cristo versus Arizona» no se consigue en ninguna librería.

Sabemos que su cerebro veía todo con humor superior y eso es un síntoma de que entendía el entorno. En consecuencia, suponemos que sus frases nos ayudarán a desenredar esta locura que llamamos realidad.

Las mejores frases de Camilo José Cela

1. Para escribir sólo hay que tener algo que decir.

2. El toreo es un arte misterioso, mitad vicio y mitad ballet. Es un mundo abigarrado, caricaturesco, vivísimo y entrañable el que vivimos los que, un día soñamos con ser toreros.

3. Cuando las deudas no se pagan porque no se puede, lo mejor es no hablar de ellas y barajar.

4. La duda, esa vaga nubecilla que, a veces, habita los cerebros, también puede entenderse como un regalo. Y no es -lo que queda dicho- una aseveración, ya que, sobre ella, tengo también mis dudas.

5. Si el escritor no se siente capaz de dejarse morir de hambre, debe cambiar de oficio. La verdad del escritor no coincide con la verdad de quienes reparten el oro.

6. No es lo mismo estar dormido que estar durmiendo, porque no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo.

7. Lo malo de los que se creen en posesión de la verdad es que cuando tienen que demostrarlo no aciertan ni una.

8. La muerte es una amarga pirueta de la que no guardan recuerdo los muertos, sino los vivos.

9. La filosofía del vagabundo se apoya en la no necesidad de nada y el buen talante de aceptarla sin queja alguna.

10. La más noble función de un escritor es dar testimonio, como acta notarial y como fiel cronista, del tiempo que le ha tocado vivir

11. La Historia nos enseña dos cosas: que jamás los poderosos coincidieron con los mejores, y que jamás la política fue tejida por los políticos.

12. La verdad del escritor no coincide con la verdad de quienes reparten el oro.

13. En España, el que resiste, gana.

14. La muerte es dulce; pero su antesala, cruel.

15. En ocasiones pienso que el premio de quienes escribimos duerme, tímido y virginal, en el confuso corazón del lector más lejano.

16. La muerte es algo tan tremendamente airado, que sólo la desnudez, la elemental desnudez, puede escindirla del ridículo.

17. La muerte llama, uno a uno, a todos los hombres y a las mujeres todas, sin olvidarse de uno solo -¡Dios, qué fatal memoria!-, y los que por ahora vamos librando, saltando de bache en bache como mariposas o gacelas, jamás llegamos a creer que fuera con nosotros, algún día, su cruel designio.

18. Pensar en viejo me abruma y, sin embargo, pensar en joven, en sano y arrogante joven, me parece tan insípido…

19. ¿Para qué es oro el tiempo más que para verlo pasar acariciándolo?

20. Hay dos clases de hombres: quienes hacen la historia y quienes la padecen.

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