10 datos sobre las emociones que nunca imaginaste

Por redaccionnyl el 21/11/2019

Si bien es cierto que las emociones son una de las partes más complicadas de estudiar en los seres humanos, estas investigaciones pueden variar con el tiempo y los nuevos descubrimientos. Sin embargo, hay algunos datos bastante curiosos acerca de las emociones. A continuación te mostraremos 10 datos que nunca imaginaste.

Las emociones negativas pueden ser de beneficio

Sobre el estrés suele decirse que afecta nuestra salud, mientras que pensar positivamente seria lo mejor para ella. Los estudios demuestran que procesar las emociones negativas es bueno, y no al contrario. La verdad es que ser muy positivo puede llevar a no ver la realidad claramente, lo mismo al forzarnos a ser felices tampoco es la solución. El hecho de suprimir las emociones podría tener un efecto indeseado.

Las emociones negativas son difíciles de ocultar

Estas emociones son muy difíciles de fingir. Muy probablemente has fingido una sonrisa, influso más de una vez, pero por ejemplo la tristeza es más complicada debido a que incluye componentes diferentes en todos nosotros. En el caso de las lagrimas, son imposibles de fingir si estamos felices.

El sarcasmo es para los inteligentes

Quienes son sarcásticos tienden a ser más inteligentes. Esto es debido a que mientras las respuestas normales no tienen demasiada profundidad, mientras que el sarcasmo actúa en varios niveles, con una parte superficial y un significado oculto. El sarcasmo tiene una mayor capacidad de resolver problemas en todas las situaciones.

Soñar ayuda a olvidar malos recuerdos

Científicos han descubierto que una noche de sueño profundo ayuda a sobrellevar recuerdos traumáticos. Esto se debe a que mientras dormimos decrece la cantidad de hormonas relacionadas con el estrés. Esto ayuda a que las memorias se vuelvan menos inmediatas y dolorosas. Estas hormonas han sido utilizadas para curar el desorden de estrés post traumático, lo que explica por qué dormir nos ayuda en estos casos.

Los animales tienen emociones

Muchas personas con gatos o perros están convencidas de que sus mascotas tienen emociones, y pueden entenderlos. Según estudios, hasta cierto punto es cierto. Los animales tienen emociones iguales a las nuestras. Por supuesto, algunas más o menos desarrolladas que otras, pero existentes.

La emocion más fácil que podemos observar es la tristeza. Si vemos con atención a cualquier animal que haya pasado por una situación traumática o esté triste por algún motivo, vemos que deja de comer o se comporta de manera extraña, alejándose del resto y respondiendo solo a la tristeza.

Nuestra moral está atada a nuestras emociones

Científicos han demostrado que cuando se muestra a una persona una imagen de alguien lastimando a otro, o haciendo algo malo, la parte del cerebro que se activa es la de las emociones, mucho antes que la moral. Primero nos da rabia, ira, enojo, y de esa manera llegamos a la conclusión de que es malo.

El olfato afecta las emociones

El olfato afecta a las emociones mucho más que una canción, una imagen o una caricia, sin embargo, hay explicaciones para esto. Mientras que la información de los otros sentidos debe pasar por varios filtros para llegar al cerebro, los olores llegan directamente a la corteza olfativa, cercana a la parte relacionada con las emociones.

El peligro nos hace más fuertes

En el caso de el entrenamiento de los soldados, estos suelen ser complicados, pero exponiéndolos a situaciones extremas se ha demostrado que pueden volverse resistentes. Además, se neutralizan sentimientos negativos que puedan llegar a traumas permanentes. Aquellos que responden mejor a los miedos pueden llevar adelante tareas complicadas sin perder de vista el objetivo frente a situaciones difíciles.

El amor no es como creemos

El amor se basa en pequeños momentos diarios y no en un todo más grande como siempre pensamos. Esto significa que sincronizamos nuestros patrones cerebrales con el de la persona por la que sentimos amor en ese momento, que puede ser cualquiera, y no solamente nuestra pareja.

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