10 datos raros sobre los asesinos seriales más locos

Por Verónica Martínez el 25/12/2018

La fabricante de japón

De 1939 a 1940, Leonarda Cianciulli de Montella, al sur de Italia, asesinó a tres mujeres de mediana edad, y con una de ellas elaboró barras de jabón que distribuyó entre sus amigos. «Su carne era grasosa y blanca», escribió Cuanciulli en sus memorias. «Una vez que se derritió, le añadí una botella de colonia, y después de hervirla durante largo tiempo, pude elaborar un jabón cremoso de la mejor calidad. Le di algunas barras a los vecinos y conocidos».

Un olor inquietaba al vecindario

El restaurante Ray»s Sausage ubicado en Cleveland, EE. UU., gastó cerca de USD$30 000 tratando de combatir un olor fétido que presuntamente ellos provocaban en el vecindario. Más tarde se descubrió que en realidad el olor provenía de su vecino de al lado, Anthony Sowell, un asesino serial que guardaba los cuerpos en descomposición de sus víctimas. Sowell fue condenado a muerte por el asesinato de 11 mujeres.

El soltero más codiciado

El asesino en serie Rodney Alcala, sospechoso de haber matado a 130 personas, según algunos informes, apareció en el programa de televisión The Dating Game y fue elegido como el soltero ganador. Alcala actualmente se encuentra en el corredor de la muerte, sentenciado por el asesinato de cinco personas en California y dos en Nueva York. Actualmente se desconoce la cantidad exacta de personas que asesinó.

El castigo que no se cumplió

En Pakistán, un juez encontró culpable al asesino en serie Javed Iqbal del asesinato de 100 niños. El asesino fue sentenciado a ser estrangulado con una cadena de hierro, cortado en pedazos, y disuelto en ácido delante de los padres de las víctimas. Sin embargo, Iqbal fue encontrado muerto dentro de su celda en circunstancias muy misteriosas.

El asesino que confió en la policía

En Wichita, Kansas, Dennis Rader, el asesino BTK, fue capturado luego de enviar un disquete a la policía. En un mensaje enviado antes, Rader le preguntó a la policía si sería seguro «comunicarse a través de un disquete sin que rastrearan la computadora de donde provenía». La policía básicamente respondió: «Sí, claro», y Dennis le creyó.

Se determinó que el disquete provenía de una computadora de la Iglesia de Cristo Luterano, lo que señaló a Rader, quien era presidente del consejo de la iglesia. Rader fue arrestado en el 2005. Actualmente está purgando varias cadenas perpetuas consecutivas por el asesinato de 10 personas.

Un asesino respetuoso

Richard Trenton Chase, quien bebía la sangre de sus víctimas y se comía los restos, solo entraba en las casas de las víctimas que no tenían las puertas cerradas con seguro. Chase asesinó a seis personas en un lapso de un mes a finales de los años 70. Le dijo a los detectives que para él las puertas cerradas con seguro significaban que no era bienvenido. Murió en 1980 dentro de su celda debido a una sobredosis de medicamentos recetados.

Él mismo se delató

Vlado Taneski, un periodista macedonio, fue arrestado por presumiblemente ser un asesino en serie. El periodista había escrito varios artículos que incluían detalles que la policía no había hecho públicos y que solo el asesino podía conocer. Su ADN coincidió con el del semen encontrado en las víctimas. Taneski fue hallado muerto en su celda, su cabeza estaba sumergida en un cubo de agua. La policía dijo que «parecía un suicidio».

El cazador

En Anchorage, Alaska, Robert Hansen fue arrestado y condenado por los asesinatos de 17 mujeres en un período de 12 años durante las décadas de los 70 y 80. Él a menudo secuestraba y liberaba a sus víctimas solo para cazarlas en los parajes de Alaska con un rifle. Hansen murió el 21 de agosto de 2014 mientras todavía estaba en prisión.

Comerciante innato

H.H. Holmes, considerado «el primer asesino en serie de los Estados Unidos», vendía los esqueletos de sus víctimas a las facultades de medicina. Holmes es tristemente famoso por su «Castillo de la Muerte» un hotel que construyó con el único propósito de matar a sus huéspedes.

Selectivo con las salsas

Henry Lucas una vez rechazó la invitación de su compañero Ottis Toole para comer una pierna humana que había cortado en filetes y preparado en barbacoa. Su motivo: «No me gusta la salsa de barbacoa». Toole murió en la prisión en 1996, debido a una cirrosis. Lucas murió en la prisión en 2001, debido a una insuficiencia cardíaca.

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