Tratado filosófico sobre los ojos y las tetas de Alyssa Miller (+fotos)

Por Redacción Nalgas y Libros    28 junio, 2016

En su biografía de Aristóbulo, Eleo de Estagira planteó que lo considerado bello en aquel tiempo de dioses paganos y de guerras no sería valorado de la misma forma en el siguiente siglo, y que los gustos solo correspondían a conocimientos sembrados en las mentes de los seres humanos por influencia del entorno. Eleo fue el primer esteta, pero también el primer conductista, y los tres fragmentos que han llegado a nuestros días sobre su obra nos hacen reflexionar además sobre lo que seguimos considerando bello.

Para Eleo, las tetas de las mujeres eran glándulas ofensivas a la vista que debían permanecer ocultas; y los ojos claros, carencias de alguna sustancia encargada de pigmentar a los seres humanos. Hoy sabemos que esa sustancia existe y que se llama melanina, pero también que los ojos azules son una mutación que apareció en la época del neandertal.

Lo que hay que decir de aquellas palabras ociosas de un filósofo posiblemente tan ciego o inexistente como Homero, es que no nos importa nada de lo que escribió, y que Alyssa Miller es dueña de una belleza que nos sobresalta aunque eso se deba a que desde pequeños nos enseñaron que era nuestra misión en la vida lograr tener una novia como ella para llevarla a casa.

Alyssa Miller Wide Desktop Background

ALYSSA-MILLER-SEXY-NALGAS-LIBROS0001

ALYSSA-MILLER-SEXY-NALGAS-LIBROS0002

ALYSSA-MILLER-SEXY-NALGAS-LIBROS0003

ALYSSA-MILLER-SEXY-NALGAS-LIBROS0004

ALYSSA-MILLER-SEXY-NALGAS-LIBROS0005

ALYSSA-MILLER-SEXY-NALGAS-LIBROS0006

ALYSSA-MILLER-SEXY-NALGAS-LIBROS0007

ALYSSA-MILLER-SEXY-NALGAS-LIBROS0008

ALYSSA-MILLER-SEXY-NALGAS-LIBROS0009

ALYSSA-MILLER-SEXY-NALGAS-LIBROS0010

ALYSSA-MILLER-SEXY-NALGAS-LIBROS0011

ALYSSA-MILLER-SEXY-NALGAS-LIBROS0012

ALYSSA-MILLER-SEXY-NALGAS-LIBROS0013









También te recomendamos




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Ver más
Carta de un tachirense a un amigo que se fue a Canadá Querido Timoleón, no te imaginás la alegría que me produjo la lectura de las líneas que me enviates. Pensar que te fuites...