Tengo una caja que no da sorpresas. Por Isabel Carlota Roby

Por Isabel Carlota Roby el 24/12/2015

Intentando escapar del placer, descubrí que no era otra cosa sino la medida de la libertad.

Tengo una caja que no da sorpresas

Llueve semen en la memoria
mientras la imaginación y su orgía
hace de las suyas conmigo
he amarrado a mis ganas a una silla
y las he torturado por ruidosas.

Todo es una imitación barata
de lo que creí que iba a ser
y lo que realmente ha sido.
Y sigo aquí
masturbando mi mente, sola.

Pobre de mí si pienso
que me llevaré algo de ti
cuando me vaya.

Para olvidar no hay fechas.
Eso no basta para salvarme.
Y mis manos van tocando mis muslos
pensando que te vas
y sonrío al tacto de mis manos conocidas,
a mi propia temperatura.

Mis ganas me miran amarradas,
golpeadas y frágiles
les sonrío y abro mis piernas
para que puedan ver mejor.
Decido si matar o no a mis ganas
esperan su condena en la silla
me miran con ojos diabólicos pero desgastados
yo nunca quise hacerles daño
sólo darles disciplina.

Sigo pensando.
Mis manos rozan mi sexo
comienzan a moverse solas
las ganas sólo observan,
mi dedo hace movimientos circulares en mi clítoris
yo busco la penetración
pero mis manos deciden que aún queda tiempo.
Mis pezones amenazan a mis ganas
y ellas están inmóviles, sólo observan.

Mis piernas se tensan y se entregan
mi espalda se apoya
y mi respiración se hace ruidosa
mi mano presiona más fuerte
y yo sólo quiero gritarle
que entre, que no espere más.
Y así mi mano entra en mi sexo,
y qué carajos te extraño.

Mis ganas aúllan agonizando,
no las culpo;
mi mano utiliza sus vaivenes
para descontrolarme
cada vez más rápido
y entre mis ganas y mi mano: yo.

Con desespero articulo un sonido
que anuncia el orgasmo
solitario y explosivo
y me corro
en el nombre de todos los hombres y mujeres que he conocido
y me corro en el nombre de mis ganas
en el nombre de tu dios
y sonrío mientras tiemblo ligeramente
y consumo el asesinato de mis ganas.
Sonrío aunque luego todo siga igual.

Tengo una caja que no da sorpresas
pero regala orgasmos.

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