El niño espía. Por Alphonse Daudet

El siglo XIX tuvo entre sus buenos narradores a Alphonse Daudet. Sus pasiones eran las historias de guerra y los cuentos fantásticos. El siguiente es un relato que muestra que también fue uno de los que inspiró lo que se creó en siguiente siglo.

El bosque donde las cosas pierden el nombre. Por Lewis Carroll

Este relato forma parte de Alicia a través del espejo, la segunda parte de Alicia en el País de las Maravillas, publicada en 1871. Lo que nos gusta de ese libro es que muchos de sus episodios tienen suficiente vida propia como para convertirse en cuentos.

Historia de la señorita grano de polvo, bailarina del sol. Por Teresa de la Parra

La venezolana Teresa de la Parra supo crear una suerte de nuevo criollismo gracias a su vida cosmopolita entre las élites europeas. En 1915, bajo el seudónimo de Fru-Fru, publicó los cuentos “Un evangelio indio: Buda y la leprosa” y “Flor de loto: una leyenda japonesa” en el periódico El Universal. Seguramente a ese mismo período pertenece “Historia de la señorita grano de polvo, bailarina del sol”, el cual no fue publicado sino hasta 1990.

El garabato que cobró vida. Por Néstor Luis González

Este texto aparece de forma aislada y casi arbitraria a mitad de la novela inédita escrita en 2009 “Loco estás tú”. Nunca hay una explicación de su existencia ni se dice qué personaje lo escribió, pero una lectura profunda de todo el libro podría generar algunas hipótesis al respecto.