La casa encantada. Por Virginia Woolf

Virginia Woolf era una de las figuras más importantes de la literatura en la primera mitad del siglo XX. En 1970 el movimiento feminista la redescubrió y la devolvió a la cúspide a la que pertenecía su obra. Hoy cada texto suyo es considerado una joya por los amantes de las letras. Este cuento lo explica.

Matrimonio a la moda. Por Katherine Mansfield

A la escritora neozelandesa Katherine Mansfield su madre le dijo durante toda su niñez que quería un niño y no una niña, que ella fue un error y que por eso la criaba su abuela. Quizá ese rechazo fue el inicio de una vida extraordinaria porque es así como podemos denominar los vaivenes de una mujer presa de su tiempo que se enfocó en escribir como para escapar, y vaya que lo hizo de una forma extraordinaria. El siguiente cuento corresponde a su etapa en Londres, ciudad que le permitió ser ella misma por mucho tiempo.

Placer. Un poema de Charlotte Brontë

Como sus hermanas, Charlotte cultivó la poesía y la prosa. Lo que nos gusta de leerla es que escogía cada palabra con mucho cuidado. Nada era a la ligera para Charlotte Brontë, quizá por eso se casó con el cuarto hombre que le propuso matrimonio.

Cuando deba dormir. Por Emily Brontë

Emily Brontë será universalmente recordada siempre por su novela “Cumbres borrascosas”, pero bien vale la pena dedicar un minuto a la lectura de este poema suyo que originalmente conocemos como “When I Shall Sleep”.

La señorita Brill. Por Katherine Mansfield

Katherine Mansfield revolucionó el relato breve del siglo XX en Inglaterra. Sus mejores obras prescinden de argumento y final. Por primera vez, le dan al cuento el carácter expansivo de la vida interior, la poesía del sentimiento, las fronteras indistintas de la personalidad. El siguiente le va a encantar.

La señal. Un cuento de Inés Arredondo

La mexicana Inés Arredondo será recordada como una gran cuentista, pero también como una mujer que enfrentó cualquier adversidad para levantarse como madre divorciada de tres hijos. Una trabajadora imparable que escribió y escribió y escribió, pero que además siempre cuidó que cada cosa que hiciera fuera de gran calidad. El siguiente relato es prueba de ello.

Jojo Moyes: Me gusta la gente que genera desastres, el desorden de la vida

La escritora británica cree que la clave de todo es la “tensión”, ya que, para ella, las mejores historias de amor tratan siempre sobre querer lo que no puedes tener. Que dos personas se enamoren, se agarren de la mano y caminen juntos hacia el atardecer, a su juicio, “no es interesante para nada”.

La obra desconocida de Emily Dickinson

Dickinson es mucho más que el mito a su alrededor, que la idealización de su talento poético y sobre todo, la insistencia de reducirla al estereotipo del artista maldito, agobiado por sus terrores y dolores. Dickinson fue una mujer fuerte en una época que se lo exigía.