¿Por qué bajó y sigue bajando el precio del petróleo?

Por Néstor Luis González el 27/02/2016

Las economías rentistas petroleras del mundo han comenzado su propia versión del bíblico llanto y crujir de dientes. El drama viene dado por la urgencia de superar la dependencia del “oro negro” en un momento en el que los precios internacionales del crudo cayeron más de 70% sin dar muestras de haber tocado fondo.

Ahora el precio del crudo se mueve alrededor de los 20 dólares. Pero, ¿Por qué bajó tanto después de haber estado por encima de 100 dólares durante años? ¿Cuándo comenzó esta caída?

Esta nueva etapa de la lucha por los precios del petróleo comenzó con la aplicación de una polémica tecnología capaz de extraer crudo de esquisto en Estados Unidos, el fracking. Tras meses de reclamos por el impacto medioambiental de la técnica (terremotos, utilización exagerada de agua y destrucción total de los suelos), ese crudo entró al mercado y causó un primer desplome de los precios.

Arabia Saudita, primer productor mundial, decidió entonces enfrentar a Estados Unidos y sacó mucho más crudo al mercado para que los precios bajaran más y chocaran con los altos costos de producción y de traslado del petróleo de esquisto. De todas formas, a los árabes les conviene más producir mucho petróleo y venderlo barato que producir poco y venderlo caro, sin importarle las reglas la Opep mientras pudiera afectar a Estados Unidos y quitarle clientes claves.

Pero los norteamericanos se hallaban entonces ante una situación que no les pareció incómoda del todo: bajan los precios del crudo, baja el precio de la gasolina. Por eso desde Estados Unidos lo que se hizo más bien fue sumarse a la fiesta con la liberación de otros 600.000 barriles diarios y el aumento de las tasas de interés del FED, lo que tradicionalmente hunde los precios del crudo. Y así ocurrió.

Nuevos problemas

En todo caso, eso no es todo. Mientras Arabia Saudita y Estados Unidos convierten su confrontación en la aceptación de estos inverosímiles nuevos precios, el Estado Islámico vende petróleo por debajo de los precios del mercado mediante procesos irregulares supuestamente cerca de la frontera con Turquía y el petróleo sigue perdiendo valor por exceso de oferta.

Todo eso hizo que la cesta petrolera Venezolana, por ejemplo, bajara a de 100 a 20 dólares; pero eso no es todo: Aún Irán no suelta los 500.000 barriles que prometió para cuando le sea levantada la sanción que le impuso Occidente. ¿Hasta dónde bajará el petróleo? La pregunta queda sobre la mesa, pero las patas le tiemblan.

Con todo ese petróleo en el mercado el nuevo problema más evidente es que cada vez menos clientes habituales lo quieren comprar. Baja la demanda y se produce lo mismo: baja el precio. La desaceleración de las economías de China, la Unión Europea y la India son la principal causa de la reducción en la compra.

Mientras tanto, la producción de la Opep es de 30 millones de barriles diarios, lo que representa entre 0,5 y 2 millones por encima de la demanda. Pero no puede producir menos porque la mayoría de sus países miembros son monoproductores y dependen del rentismo petrolero.

Estas circunstancias globales obligan a tales economías a repensarse para poder sobrevivir en un mundo donde ya el oro negro no vale tanto.

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