Pelea en Ciudad Tiuna o “Este carajo cree que es más chavista que yo”

Por Néstor Luis González el 08/02/2017

Texto alternativo pana foto
Texto alternativo pana foto

El martes tenía que reunirme con una persona. Como estábamos muy complicados con el tiempo, resolvimos vernos a las 8:30 de la noche en el Plazas de Los Chaguaramos para finalmente poder hablar aprovechando la casualidad de que ambos teníamos que hacer mercado.

 
 

Media hora después, nos fuimos a su apartamento en Ciudad Tiuna para bebernos un par de rones y seguir conversando.

Entramos por el Paseo Los Próceres. Varios soldados custodiaban el acceso y esta persona sacó un carnet con el que les alegó a los militares que íbamos para “La Fundación”. Le pregunté si su edificio se llamaba así y me dijo que no, que por ese lado no estaba permitido entrar a Ciudad Tiuna, pero que era normal hacerlo porque todos ahí eran funcionarios y solo tenían que mostrar una credencial y decir que iban a tal o cual institución.

Lo interesante de todo esto comenzó cuando llegamos a Ciudad Tiuna y no había dónde estacionarse. Incluyéndonos, varios carros daban vueltas alrededor de un conjunto de torres buscando un resquicio para meterse, pero nada. En eso estuvimos como cinco minutos hasta que alguien decidió dejar su camioneta a mitad del estrecho camino.

– Pana, ¿entiendes que no te puedes parar ahí?
– ¿Cómo que no? ¿No estás viendo que no hay puesto?
– Sí, pero ahí no puedes pararte, porque entonces, ¿cómo avanzamos los demás?

El diálogo a gritos era entre dos hombres a tres autos de nosotros, y se volvía cada vez más tenso.

Al notar que aquello iba a tardar, retrocedimos y nos paramos bien lejos del edificio; pero cuando pasamos a pie frente a la pelea, la cosa se había comenzado a poner buena. El de atrás amenazaba con chocar al de adelante, y este último le decía: “Atrévete, solo atrévete”. En eso llegó un militar y evitó la pelea: “Usted, mueva la camioneta, por favor; y usted, cálmese”.
Un segundo después, la persona que me acompañaba le habló al que habían mandado a calmarse:

– ¿Qué pasó, señor?
– Bueno, nada, que este carajo cree que es más chavista que yo.

FIN

Nalgas y Libros | contacto@nalgasylibros.com