Paola Usme: fitness y silicona como tendencia estética

Por sensualidad el 14/04/2017

Si reparamos un instante en los cuadros renacentistas de musas desnudas nos damos cuenta de que los cánones de belleza han cambiado a lo largo del tiempo.

Cuando llegó el siglo XX con su globalización, los cambios en los gustos comenzaron a ocurrir por décadas y ahora que estamos en el XXI vemos a las mujeres de los años 80 como estrambóticas situaciones que ya no despiertan mucho interés. Claro que todo depende de la región desde la cual se aprecia la belleza.

En América Latina nos encanta por ejemplo Paola Usme, una colombiana que como tantas otras mujeres en el mundo han sabido llevar en su cuerpo la perfecta unión entre el ejercicio y la cirugía estética para convertirse en auténticos objetos de deseo.

Sinceramente vemos a semejante mujer y no tenemos otra alternativa que dejarnos poseer por las ganas de tenerla y saborearla, de soñar con ella y sentirla nuestra por el solo hecho de seguirla en Instagram.

Pero no nos dejamos engañar: sabemos que la exageración del erotismo que su cuerpo nos ofrece no es lo normal ni lo natural, y que solo con dinero se puede lograr al menos la parte correspondiente al plástico de nuestras concupiscencias.

Hoy más que nunca aplica aquella frase de abuelitas de que no hay mujer fea sino pobre, y vaya que aplica porque cuando una mujer como Paola Usme -que ya era bella- aumenta sus senos y sus glúteos y se pone a trabajar duro para lograr y mantener un cuerpo así, el refrán llega a niveles que jamás habríamos sospechado.

No sabemos cómo serán las tendencias estéticas del futuro, pero como todos los habitantes de esta época nos dejamos llevar por lo que nos dijeron que era hermoso y lo anhelamos como ganado que busca su alimento. Sí, Paola Usme está operada y es fitness, pero a nosotros no nos queda otra alternativa que aplaudirla y que desearla porque saca (muy consciente de ello) nuestros instintos más básicos.

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