Oliverio Girondo, el galán que convirtió a Borges en genio al robarle la novia

Por redaccionnyl el 26/01/2017

En 1927 llegó a Buenos Aires una joven argentino-noruega llamada Norah Lange, de la que el tímido Georgie Borges quedó prendado. El futuro autor “Ficciones” tenía 27 años y la visitante 18, pero en aquella época amores así eran posibles; más si el escritor era un amante de las letras nórdicas, sus siglos y sus posibilidades.

Sin atreverse a dar el paso definitivo, pero con la mirada bien puesta en lo que quería, Georgie fui imaginando poco a poco cómo sería una vida junto a aquella perfecta musa escandinava.

Pero entonces apareció su odiado rival: el poeta Oliverio Girondo, único, playboy, caballero, directo y seductor. Girondo conquistó a Norah en un santiamén, sin complejos de ningún tipo ni pérdidas de tiempo: derechito.

El pobre Georgie se dio cuenta de que le habían quitado a Norah definitivamente apenas seis años después. Eso lo desmontó en lo personal y lo emocional, lo desmotivó, lo destruyó, más bien lo aniquiló… Empieza incluso a pensar en el suicidio.

Sin embargo, lo que ocurrió fue diferente. Tal vez Georgie sí se suicidó, pero solo para dar paso al Jorge Luis Borges que conocemos hoy. Su literatura comenzó a mutar: el Borges cuchillero de “El Hombre de la Esquina Rosada” le va dando paso al de “El Aleph” y al de “Ficciones”. Ahora no había tiempo para pensar en el amor, había que ensimismarse en la literatura, en el trabajo, en las traducciones; había que experimentar con el castellano, desdoblarlo, flexibilizarlo… hacer cualquier cosa para no pensar en Norah.

El hispanista inglés Williamson cree que la pérdida de aquella mujer fue lo que modificó a Borges y a sus letras, o sea que fue Norah o más bien la ausencia de Norah lo que lo volvió cerebral, perfectamente racional, fantástico y absolutamente geométrico.

Sin embargo, lo que advierten estos datos no es que Norah haya cambiado a Borges, sino que fue más bien Oliverio Girondo el que creó a este Borges que conocemos al robarle a su amada. Tal suposición no es descabellado si pensamos en que los asesinos de los padres de Bruce Wayne crearon a Batman, o si recordamos que el hombre que mató al tío de Peter Parker fue el que incitó a que el joven se vistiera de Spiderman.

Pero el mérito no puede ser de Girondo, a quien debemos ver como la injusticia que movió al héroe.

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