Consejos que te daría Ernest Hemingway si te sentaras a beber ron con él

Por redaccionnyl el 02/01/2016

Imagina que estás caminando por ahí y te provoca una copa. Al entrar al primer bar del camino notas que todos visten ropa de otra época, tú no te impresionas y vas hacia la barra.

Entonces un tipo de barba blanca te pregunta tu nombre, le respondes y te dice que él es Ernest Hemingway. Te toca creerle porque sí, es él. Lo has visto en fotos. Es él. Te ha ocurrido lo mismo que a Owen Wilson en la película de Woody Allen, pero mejor, porque tú no eres tan estúpido como aquel personaje.

Le dices que te gustaría escribir bien, que quieres ser escritor, o que lo eres. Él se emociona y te invita un ron. Ahora te atreves a pedirle algunos consejos y él te dice estos ocho.

1. Escribe frases breves. Comienza siempre con una oración corta. Utiliza un lenguaje vigoroso. Sé positivo, no negativo.

2. La jerga que adoptes debe ser reciente, de lo contrario no sirve.

3. Evita el uso de adjetivos, especialmente los extravagantes como “espléndido, grande, magnífico, suntuoso”.

4. Nadie que tenga cierto ingenio, que sienta y escriba con sinceridad acerca de las cosas que desea decir, puede escribir mal si se atiene a estas reglas.

5. Para escribir me retrotraigo a la antigua desolación del cuarto de hotel en el que empecé a escribir. Dile a todo el mundo que vives en un hotel y hospédate en otro. Cuando te localicen, múdate al campo. Cuando te localicen en el campo, múdate a otra parte. Trabaja todo el día hasta que estés tan agotado que todo el ejercicio que puedas enfrentar sea leer los diarios. Entonces come, juega tenis, nada, o realiza alguna labor que te atonte sólo para mantener tu intestino en movimiento, y al día siguiente vuelve a escribir.

6. Los escritores deberían trabajar solos. Deberían verse sólo una vez terminadas sus obras, y aun entonces, no con demasiada frecuencia. Si no, se vuelven como los escritores de Nueva York. Como lombrices de tierra dentro de una botella, tratando de nutrirse a partir del contacto entre ellos y de la botella. A veces la botella tiene forma artística, a veces económica, a veces económico-religiosa. Pero una vez que están en la botella, se quedan allí. Se sienten solos afuera de la botella. No quieren sentirse solos. Les da miedo estar solos en sus creencias…

7. A veces, cuando me resulta difícil escribir, leo mis propios libros para levantarme el ánimo, y después recuerdo que siempre me resultó difícil y a veces casi imposible escribirlos.

8. Un escritor, si sirve para algo, no describe. Inventa o construye a partir del conocimiento personal o impersonal.

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