He tenido novios que ven porno y novios que no. Estas son las diferencias

Por Patricia Smith el 03/07/2017

Antes de que la industria de entretenimiento para adultos me apunte con su dedo lleno de fluidos debo apelar a la lógica: cuanto más tenemos, más queremos. Nada detiene a la mente humana en su afán de superación, y eso también aplica a las relaciones sexuales, porque si hoy logramos algo, mañana vamos a querer más, o sea que de una fantasía se llega a otra, y cuando se logra algo enormemente placentero ya al cerebro no le parece tan excitante tener que bajar el nivel de intensidad la próxima vez.

Con mis amigas lo estuve hablando y todas coincidimos: sí, los hombres que ven porno son diferentes en la cama. No digamos peores, aunque sí lo sean: digamos diferentes. Los que no ven porno están mucho más presentes y disfrutan más de ti como mujer. En cambio, casi nunca les bastas tú misma a los que usan videos y fotos y relatos en cada vez que están solos.

Aunque querer más siempre puede resultar fascinante porque una está dispuesta a dárselos cuando está enamorada, muchas veces ellos ni siquiera se excitan a menos que te disfraces de puta, les digas que quieres follarte a un amigo suyo o que quieres hacer un trío con su compañera de trabajo. Por eso no digamos peores, sino diferentes: porque te exigen más. Claro que quizá a ti te gusta hacer todo eso, pero también te gusta que simplemente te vea y le provoques, así que no me jodas.

Pero ni se te ocurra echarte la culpa, lectora. Aquí quien arruinó su vida sexual fue él, y a menos que deje de someter su cabeza a situaciones ficticias tan excitantes, no podrá disfrutar de la realidad que eres tú, ni siquiera aunque luzcas como una supermodelo, porque en el porno tiene acceso a millones de mujeres y puede fantasear con que se folla a cualquiera y luego a otra y así, según le provoque.

Yo no soy sexóloga, pero noto la diferencia porque me he acostado con suficientes hombres.

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