Los nombres del cochino y la sinonimia conceptual

Por redaccionnyl el 10/01/2016

La sinonimia conceptual permite que diferentes palabras nos remitan a un mismo referente y que signifiquen exactamente lo mismo. Todo depende a veces de la preferencia que se le dé en distintas partes del mundo.

Por eso muchas veces llaman de diferentes maneras a los mismos animales y a las mismas plantas. Menos mal que existe la taxonomía de Carlos Linneo, que nos permitió darles nombres científicos a los seres vivos para llamarlos de una forma uniforme a la hora de estudiarlos.

Esto es interesantísimo. Ocurre también que en un mismo país se le dice a un animal de muchas maneras, eso a lo mejor por la unión de culturas o por lo comunes que son esos nombres. Al cochino (cuyo nombre científico es sus sus scrofa), por ejemplo, se le dice también cerdo, chancho o puerco. Pero lo hermoso de todo eso es recordar el siguiente poema de nuestro poeta y genio nacional venezolano Aquiles Nazoa.

Allá por el año treinta
-quién sabe si más allá-
cuando yo era todavía
un niño de tierna edad
y con mi padre ciclista
salía al campo a pasear.
-él pedaleando adelante
y yo como un mono atrás.
Cada vez que nos tocaba
junto a un cochino pasar,
-¿Cómo se llama ese bicho?
¿Cómo se llama papá?
Le gritaba yo a mi padre
mostrándole el animal
cuya presencia excitaba
mi infantil curiosidad.
Siempre era igual mi pregunta
frente al robusto animal,
más la respuesta paterna
no era la misma jamás.
Pues cada vez que veíamos
algún cochino pasar,
por un nombre diferente
me lo nombraba papá.
Este de acá era cochino,
marrano el de más allá,
lechón o cerdo aquel otro,
chancho y puerco los demás,
y en fin, seis nombres distintos
y un solo el animal.
Pues bien, ya no soy un niño,
ya se murió mi papá,
ya no salgo en bicicleta
por los campos a pasear.
Ya soy padre de familia,
ya soy un hombre de edad,
y aún comprender no he podido
por qué al cochino le dan
esa cáfila de nombres
con que lo suelen nombrar.
Animales en el mundo
cien veces más grandes hay
y sólo tienen un nombre
-que es el nombre popular-
aparte del que le ponen
en la Historia Natural.
Ahí tenéis al elefante,
que con ser todo un titán
y pese a su gran volumen
sólo dos nombres le dan:
elefante, paquidermo y…
pare usted de contar.
En cambio, siendo el cochino
tan pequeño y tan vulgar,
tiene -y que Dios me perdone-
más nombres que el santoral:
cochino, lechón, marrano,
chancho, puerco y… basta ya.
Oh, lectores respondedme,
decid con sinceridad,
¿no son demasiados nombres
para tan poco animal?

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