Lestat y la búsqueda de un final digno

En 1976 Anne Rice hizo lo que parecía imposible: revitalizar desde el origen un género de capa caída. Sus vampiros falibles, aprehensivos, obligados a explorar su propia ética y abrumados por la culpa y el dolor, crearon una nueva visión sobre el monstruo clásico que revolucionó el concepto absoluto que se tenía sobre ellos.

En 1976 Anne Rice hizo lo que parecía imposible: revitalizar desde el origen un género de capa caída. Sus vampiros falibles, aprehensivos, obligados a explorar su propia ética y abrumados por la culpa y el dolor, crearon una nueva visión sobre el monstruo clásico que revolucionó el concepto absoluto que se tenía sobre ellos.