Las seis instrucciones definitivas para estudiar correctamente

Por redaccionnyl el 01/03/2017

La escritora Mireille Fronty presenta en su libro “Cómo enseñar a tus hijos a estudiar bien” algunos consejos, o más bien instrucciones, para que aprendamos la forma correcta de adquirir nuevos conocimientos de forma metódica y efectiva.

Lo importante es poder aplicarlos correctamente en la evaluación y no conservarlos sin orden ni fundamento. Por eso presta mucha atención y date cuenta de que podrás estudiar cualquier tema, cualquier carrera o cualquier área del conocimiento sin temor alguno.

1. Concentración

La falta de concentración viene asociada en muchas ocasiones a una mala comprensión de lo que estamos leyendo, por lo que lo principal es entender la materia. Para que se concentren, lo primero que tenemos que hacer es preparar el lugar de estudio adecuado y dedicado para ello. Ten a mano todo lo que te puede hacer falta y deshazte de aquello que puede distraerles: móvil, libros, televisión… Enséñales a que mantengan ordenada su mesa de estudio.

Además, no todo el mundo puede estar estudiando todo el tiempo que les gustaría, este factor depende de cada persona. Es recomendable hacer un pequeño descanso cada hora y así despejar la mente.

2. Memorizar

El cerebro es un músculo que hay que ejercitar como cualquier otro para que, a la hora de estudiar, memorizar no se convierta en una pesadilla. Además, necesitamos estar interesados en lo que estamos estudiando ya que, si no lo estamos, el aprendizaje nos resultará mucho más duro.

Existen diferentes tipos de memoria: visual, auditiva o cinestésica. Encontrar cuál es la de tu hijo le ayudará a memorizar más rápido y a que no olvide tan fácilmente lo aprendido.

Hacer esquemas, repetir en voz alta y repasar varias veces son los mejores ejercicios para fijar los conocimientos, pero cuidado, ¡que no memoricen palabra por palabra! Es primordial que entiendan lo que estudian y que lo asimilen a su manera para que se expresen con más facilidad a la hora de escribirlo o repetirlo en voz alta.

3. Administrar el tiempo

Es importante estudiar varias horas al día, pero igual de importante es tomarse descansos ¡Enséñales a administrar su tiempo!

Es normal que durante la época de exámenes se dediquen a estudiar más horas de lo normal al día, pero también hay que encontrar tiempo para hacer otras actividades. Igualmente, intenta que no dejen la preparación de un examen para el último momento. Si saben administrar su tiempo cuando se acerque la fecha, ya solo necesitarán dar un último repaso a la lección.

Asimismo, un buen horario de estudio es imprescindible ya que así aprenderán más y no les resultará tan difícil memorizar.

4. Expresarse correctamente

Saber expresarse correctamente es imprescindible a la hora de hacer un buen examen. Hay que ser preciso en lo que se escribe, ya que dar información de más no beneficia nunca, por eso es importante que enseñes a tus hijos a ser concisos y directos en sus respuestas.

Por otra parte, no hay que olvidar que a menudo los exámenes son orales. Las pautas para memorizar no varían, pero en este caso es conveniente practicar en voz alta, calculando lo que tardan en contestar y ensayando para que los nervios no les traicionen.

5. Marcarse objetivos

Marcarse objetivos es primordial para crear un buen hábito de estudio. Antes de empezar a estudiar, planifica cuáles son las tareas que tienen que hacer ese día, pero sé realista y no marques objetivos inalcanzables.

Además, también es recomendable que tengan una rutina de estudio durante todo el curso. Puedes hacer un horario en el que se detalle el tiempo que van a dedicar cada día a estudiar e incluso hacerlo por asignaturas. ¡No seas demasiado dura con ellos! No es necesario que le dediquen todo su tiempo libre al estudio, ¡déjales un rato de relax para que hagan lo que más les guste!

6. Tener confianza

La falta de confianza es una de las principales barreras que nos impiden pasar con éxito una prueba.
Escuchar atentamente las instrucciones del profesor y contestar primero las preguntas que mejor se sepan son dos consejos muy útiles para ayudar a coger confianza antes de enfrentarse a un examen.

Es importante reforzar los aspectos positivos. Si el pequeño ha suspendido un examen, hay que saber si ha sido porque no se concentra en el momento de hacerlo o si no ha comprendido lo estudiado. Sea como sea, muestra interés tanto por sus actividades de ocio como de estudio, hobbies, etc… Y, ¡muy importante!: reconoce sus éxitos.

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