La torta que puso Adán. Por Aquiles Nazoa

Por redaccionnyl el 01/04/2016

Un sainete o astrakán donde en subidos colores se les muestra a los lectores la torta que puso Adán

ACTO I

El drama pasa en el cielo
y en los tiempos patriarcales
en que Adán era un polluelo
y el mundo estaba en pañales.

A levantarse el telón
es San Miguel quien lo sube;
llega Dios en una nube
y así empieza la cuestión.

DIOS: Hecha la Tierra y el Mar
y el crepúsculo y la aurora,
me parece que ya es hora
de acostarme a descansar.

SAN MIGUEL: ¿Terminasteis el Edén?
DIOS: Hombre, claro, por supuesto,
y aunque peque de inmodesto.
me parece que está bien.

Es sin duda lo mejor
de cuanto hasta hoy he creado:
tiene aire acondicionado
y un río en technicolor.

y como el clima lo favorece
todo allí crece que es un primor:
se dan auyamas,y unas papotas
de este color.

SAN MIGUEL: A propósito, Señor,
empeñado en sostener
hoy con vos una entrevista,
por aquí estuvo el nudista
que fabricasteis ayer.

DIOS: ¿Nudista? …
Debe haber alguna equivocación;
yo ayer hice el cigarrón,
el picure y el cochino,
pero ninguno anda chino;
todos tienen pantalón.

SAN MIGUEL: Señor, olvidáis a Adán,
el animal de dos patas;
el que vive entre las matas
como si fuera Tarzán.

DIOS: ¡Ya recuerdo! …
El ejemplar que fabriqué con pantano
y a quien el nombre de humano
le di por disimular.
(Risueño):

La intención que tuve yo
fue fabricar un cacharro,
pero estaba malo el barro
y eso fue lo que salió.

SAN MIGUEL: Y bien, ¿hablaréis con él?

DIOS: Llamádmelo, por favor.

SAN MIGUEL: ¡Atención, operador!
(at the telePhone) Conecte con el Vergel.
y avísele al Tercio Aquel
que lo llama el Director.

OPERADOR: Estés en tierra o en mar,
deja, Adán, cuanto te ate
y acomódate en el bate
que el Viejo te quiere hablar!

ACTO II

ahora pasa la acción
al jardín del Paraíso,
Donde Adán, ya sobre aviso
recibe al Viejo en cuestión.

EL VIEJO: Adán, ¿qué quieres de mí?
ADAN: OH Señor, qué he de querer,
¡que me consigas mujer
o me saques de aquí!

DIOS: ¿No te gusta este lugar?

ADAN: Tiene magníficas cosas:
las frutas son deliciosas
y el clima muy regular:

tiene animales
de los más finos:
sólo cochinos
hay más de cien.

y en cuanto a plagas
esto es muy sano:
sólo hay gusano,
chipo y jején.

Pero aunque no tenga igual
ni en belleza ni en salero,
mientras yo viva soltero
le falta lo principal.

DIOS: Entonces no hay más que hablar.
Si quieres una señora,
Ponte de rodillas, ora
y acomoda el costillar.

Tras esta declaración
y sin conversarlo mucho
pela Dios por un serrucho
y empieza la operación.

DIOS: Hágase en un santiamén
la criatura encantadora
que va a coger desde ahora
por el mango la sartén!

y del costado de Adán
sale su joven esposa:
La joven pecaminosa
De quien los siglos dirán
que por estar de golosa
Perdió el perro y perdió el pan.

ACTO III

Adán se casó con Eva,
Y con sus pocos ahorros.
Se compraron dos chinchorros
y alquilaron una cueva.
Y a la siguiente semana
Ya arreglados sus asuntos,
salieron a darle juntos

Una vuelta a la manzana.
Y fue en aquella ocasión,
Fue en aquel triste minuto,
cuando encontraron el fruto
que causó su perdición.

EVA: ¿Qué fruta es ese color granate?
¿Será tomate? ¿Será mamón?

ADAN: Ni son naranjas ni son limones.

EVA: ¿Y pimentones?
ADAN: ¡tampoco son!
EVA: La mata en su ramazón,
a la de almendrón imita.
ADAN: ¿Almendrón?
¡Qué va, mijita!
Yo conozco el almendrón!

Eva se acerca al manzano,
pero al estar junto a él,
Con un machete en la mano
lo detiene San Miguel.

SAN MIGUEL: Si no queréis que lejos os boten del jardín
Oíd estos consejos
Que os doy en buen latín.
Podéis comer caimito,
batata y quimbombó,
cambur y cariaquito,
¡pero manzana no!
y el que haga caso omiso
de tal prohibición,
Saldrá del Paraíso
lo mismo que un tapón.

Se evapora San Miguel
y entonces sale una fiera
semejante a la manguera
de una bomba Super-Shell.

MANGUERA: No le hagas caso, mujer,
SI quieres comer manzanas
no te quedes con las ganas,
que nadie lo va a saber.

y al probar Eva
el sabor del fruto que tanto ansiaba,
se vuelve pájara brava,
por no decir lo peor.

EVA: ¡Quiero joyas y oropeles!
¡quiero pieles y champán!
Quiero viajes por Europa!
¡Quiero sopa de faisán!
¡Quiero un novio que se vista!
¡No un nudista como Adán;

Aplaude alegre el reptil,
Eva baila con un oso
Y Adán está más furioso
que un loco en ferrocarril.

ACTO IV

Sale A dan junto a la fuente
jugando con un rana,
diversión intrascendente
muy propia de un inocente
que no ha comido manzana.

Y es aquí cuando Eva
llega con un traje tan conciso,
Que se le ve El Paraíso
por la parte de La Vega.

EVA: Adán, ¿por qué tan callado?
Dime, amor, ¿qué te resiente?
ADAN: Que entre tú y esa serpiente
me tienen muy disgustado.

EVA: ¡Pero si todo es en chanza!
¡Y esa culebra es tan mansa
como el caballo y la cebra…!

ADAN: Pero para ser culebra
Le has dado mucha confianza.
(Llorando):
Yo soy tu burla, tu guasa,
Y en cambio con la serpiente,
te muestras tan complaciente
Que ella es quien manda en la casa.
(filosófico):

¡ Eso es lo triste y lo cruel
de la amistad con culebra
que si uno les da una hebra
cogen todo el carrete!

EVA: Bueno, Adán, aquí hay manzana.

ADAN: ¡No quiero!

EVA: ¿Por qué, negrito?

ADAN: Porque no tengo apetito
ni me da mi perra gana!
EVA: Un pedacito … Sé bueno …
Pruébala … ¡Sabe a bizcocho!
ADAN: No puedo. Comí topocho
y a lo mejor me enveneno ..

Furiosa, escupiendo Plomo;
Eva coge un arma nueva
y antes de que Adán se mueva
se la sacude en lomo.

EVA: ¡Vamos, Adán, no más plazos!
Aquí tienes dos docenas:
¡Te las comes por las buenas
o te las meto a escobazos!

ADAN: Bueno, sí, voy a comer:
pero no arriesgues tu escoba,
mira que el palo es caoba
y es muy fácil de romper.

y arrodillándose allí,
como un moderno cristiano,
coge la fruta en la mano
se la come y dice así:

ADAN: or testigo pongo a Dios
de que si comí manzana,
la culpa es de esta caimana
pues me puso en tres y dos!
(come llorando)

LA VOZ DEL VIEJO: Pues transgredistes así mis órdenes oficiales. ¡Amarrad los macundales, yeso es saliendo de aquí!

AUTOR: Y así acaba” el astrakán donde en subidos colores se les mostró a los lectores la torta que puso Adán.

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