La mejor frase de las 10 mejores novelas latinoamericanas

Por redaccionnyl el 05/09/2017

“El amor en los tiempos del cólera” de Gabriel García Márquez

“Aprovecha ahora que eres joven para sufrir todo lo que puedas -le decía-, que estas cosas no duran toda la vida”.

“La fiesta del Chivo” de Mario Vargas Llosa

“En New York ya nadie mira a las mujeres con ese desparpajo. Midiéndola, sopesándola, calculando cuánta carne hay en cada una de sus tetas y muslos, cuántos vellos en su pubis y la curva exacta de sus nalgas”.

“Los detectives salvajes” de Roberto Bolaño

“En Latinoamérica se piensa en los escritores como elementos subversivos o maricones, drogadictos y mentirosos. En el fondo, probablemente sea eso lo que somos”.

“Rayuela” de Julio Cortázar

“¿A vos no te pasa que te despertás a veces con la exacta conciencia de que en ese momento empieza una increíble equivocación?”

“La región más transparente” de Carlos fuentes

“¿Explicarlo? No -se dijo- , creerlo, nada más. México no se explica; en México se cree, con furia, con pasión, con desaliento.”

“Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez

“Uno no es de ninguna parte mientras no tenga un muerto bajo la tierra”.

“La casa de los espíritus” de Isabel Allende

“El Marxismo no tiene ni la menor oportunidad en américa latina. ¿No ves que no contempla el lado mágico de las cosas? Es una doctrina atea, práctica y funcional. ¡Aquí no se puede tener éxito!”

“El reino de este mundo” de Alejo Carpentier

“Y comprendía, ahora, que el hombre nunca sabe para quién padece y espera. Padece y espera y trabaja para gentes que nunca conocerá, y que a su vez padecerán y esperarán y trabajarán para otros que tampoco serán felices, pues el hombre ansía siempre una felicidad situada más allá de la porción que le es otorgada. Pero la grandeza del hombre está precisamente en querer mejorar lo que es. En imponerse tareas. En el Reino de los Cielos no hay grandeza que conquistar, puesto que allá todo es jerarquía establecida, incógnita despejada, existir sin término, imposibilidad de sacrificio, reposo y deleite. Por eso, agobiado de penas y tareas, hermoso dentro de su miseria, capaz de amar en medio de las plagas, el hombre sólo puede hallar su grandeza, su máxima medida en el Reino de este Mundo.”

“La invención de Morel” de Adolfo Bioy Casares

“Decir algo era una expedición alarmante. Ignoraba si tenía voz”.

“La vida breve” de Juan Carlos Onetti

“Lo malo no está en que la vida promete cosas que nunca nos dará; lo malo es que siempre las da y deja de darlas.”

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