La historia secreta de la literatura homosexual

Por Luis Figuera el 30/10/2017

En un pasaje de los Detectives Salvajes, Roberto Bolaños, en tono irónico afirmó que existe la literatura heterosexual, homosexual y bisexual. “Las Novelas, generalmente, son heterosexuales, la poesía, en cambio, es absolutamente homosexual, los cuentos, bisexuales”.

La poesía homoerótica es un territorio atravesado por corrientes subterráneas que fluyen, como fuego sagrado, bajo las perfumadas aguas del río espiritual de tantos seres condenados por la doctrina religiosa dominante.

La Grecia antigua conoció una época de respeto y condescendencia con el amor entre hombres, en los tiempos de Meleagro, un gran poeta erótico, cuyos versos se inspiraron en la pederastia, su poemario “Paidika” evoca en lamentos apasionados al amigo Myiscos.

La Roma de Marcial y Catulo heredó, cobijo y acepto, el amor entre sexos iguales de una manera tan natural, que solo se condenaba el exceso. Catulo, dedicó ardientes poemas a sus amoríos con Juvencio.

CARMEN XCIX

Juvencio, te robé un furtivo beso
-a ti, que eres de miel- aún más dulce
que la ambrosía dulce. Pero no lo hice
impunemente: recuerdo haber quedado
crucificado en alta cruz, y haber
tratado con gran llanto de borrar
un poquito tu áspera crueldad.
En cuanto te besé, tus parvos labios,
mojaditos por gotas incontables,
te limpiaste con todos tus deditos,
para que no quedara nada en ellos
de mi saliva infecta de orinada
loba. Además, me diste al Amor cruel,
¡ay de mí!, sin cesar de atormentarme,
para tornar aquel besito dulce
en un beso más triste que el más triste
eléboro. Si impones al amor
desgraciado tan grande pena, nunca
más habré de robarte beso alguno.
Catulo

Desde el siglo IV hasta finales del XX, la homosexualidad y todas sus expresiones estuvieron prohibidas, y eran castigada públicamente. Sin embargo pudo seguir existiendo en pequeños círculos religiosos. La cultura hispano-árabe aceptó con tranquilidad a partir del siglo IX la presencia de la poesía homoerótica.

Durante el siglo XVII aparece en forma clandestina, el movimiento Libertino en Francia, basado en el ideal de la naturalidad del cuerpo, su mayor expresión la alcanza el poeta Théophile de Viau, procesado por libertinaje y sodomía, quien antes de ir a prisión escribió su célebre “Lamento de Theophile a su amigo Tircis”. Claude de Chauvigny escribió:

“No pido otra cosa al Señor
que ser bebedor y follador
descreído y Sodomita,
y luego morir
morir luego de muerte súbita”

El siglo XVIII, la época del Marqués de Sade, sale a la luz “Hojas de Hierba”, del estadounidense Walt Whitman, considerado uno de los más grandes uranistas, su poesía es un canto lírico a la cotidianidad, a la libertad, la alegría, y una evocación a la sexualidad, y a la perfección del cuerpo. A fines de 1890 Oscar Wilde, publica “Teleny”, y se convierte en el precursor de un movimiento estético que cultivaba la exageración de lo artificial. Andre Gide, publica en 1911 “Carydon”. Durante 1935 Federico García Lorca, inicia la composición de un grupo de poemas que posteriormente se conocerán como “Sonetos del Amor Oscuro” Marcel Jouhandeau, definido el Don Juan del homosexualismo, publica en 1939 “Acerca de la Abyección”. En 1940 Jean Genet, escribe en prisión el poema “El condenado a Muerte”, y la novela “Notre-Dame-Des-Fleurs” En 1948 se publican en Grecia, por primera vez los “Poemas Canónicos” de Konstantino Kavafis, cuyos versos homoeróticos cantan los secretos del amor furtivo entre los hombres, en tristes aposentos urbanos.

EN LA CALLE

Su atractivo rostro, un poco pálido;
y los ojos castaños, como fatigados;
veinticinco años, aunque aparenta mejor veinte;
algo le da en su atuendo vago aire de artista
–la corbata tal vez, o la forma del cuello–;
marcha sin fin preciso por la calle,
como poseído todavía del placer ilegal,
del prohibido amor que acaba de ser suyo

Kavafis

En 1951 se inicia la era del movimiento Gay, y se abre una época de tolerancia y reivindicación de los derechos homosexuales. En el año 1969 Willian Burroughs, escribe “Los muchachos Salvajes”, Eran los tiempos de la Beat Generación, y habían transcurrido casi trece años desde que Allen Ginsberg, publicara su célebre aullido que marcó a una generación más allá de las fronteras de los Estados Unidos. En 1976 Tony Duvert, bajo el espíritu del movimiento Gay, pública “Diario de un Inocente”.

En 1981 hace su aparición el fenómeno del sida, y en 1987 Dominique Fernández, publica “Las Glorias del Paria”. En los 2000 se abre un periodo definitivo de tolerancia y aceptación del homosexualismo, se autorizan en algunos países las primeras bodas y se escriben legislaciones especiales, el esloveno, Brane Mozetic, se convierte en uno de los más importantes representantes de la bautizada poesía de género, en festivales mundiales, su poesía busca unir el lenguaje de los sentidos con el lenguaje visual del cuerpo.

hay cosas que no sabes decir
hay cosas que no te atreves
que no puedes, que no debes decir
rara vez se escapa alguna frase tierna
cuando me siento cercado por el frío
hay mentiras que en tu piel
dejan huellas, moretones, arañazos
durante semanas se baten contra los ojos
hay palabras que ocultas
con vergüenza susurras, me aprietas
y con tus grandes ojos preguntas
apenas audible, tembloroso
me amarás aún después
es verdad que tendré que morirme
Brane Mozetic

Bibliografía

1.- Historia de la Literatura Erótica, Alexandrian, Editorial planeta.
2.- Antología de la Poesía Gay y Lésbica, Luis Antonio Villena, editorial la esfera de los libros.

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