La heroína de Bayer y otras medicinas antiguas peores que la enfermedad

Por redaccionnyl el 28/08/2017

1. Jarabes con morfina para calmar a los niños

El mejor remedio que encontraron en el siglo 19 para que los niños estuvieron tranquilos y sin molestar es un harabe que estaba cargadito de estupefaciente o tranquilizantes. Cada onza contenía 65 mg. de morfina pura. Finalmente el New York Times publicó lo perjudicial que eran estos jarabes que contenían: sulfato de morfina, cloroformo, clorhidrato de morfina, codeína, heroína, polvo de opio, cannabis, y en ocasiones varios de estos componentes eran mezclados en un sólo medicamento.

2. Mercurio

El mercurio siempre ha fascinado a los seres humanos, y lo que fascina ¿Por qué no va a ser bueno? Durante varios siglos el mercurio se ha utilizado para tratar cualquier dolencia. Como en la actualidad sabemos el mercurio es muy tóxico y su envenenamiento produce dolores en el pecho, problemas de corazón y de pulmón, tos, temblores, espasmos musculares violentos, reacciones psicóticas, delirio, alucinaciones, tendencias suicidas, síndrome de bazo, torsión de testículos…

3. Heroína para la tos

En el siglo XIX se utilizó la heroína para calmar la tos. No sabrían que la Heroína es una droga extremadamente adictiva y destructiva del organismo. La Heroína fue descubierta por la empresa alemana Bayer.

4. Curas eléctricas para la Impotencia

Como siempre, el hombre ha buscado soluciones para su mal funcionamiento en la cama. Y que mejor en el siglo 19 para curar la impotencia que la última tecnología, la electricidad.
Aparatos como cinturones electrificados, camas electrificadas, etc. Eran inventos para lo que se suponía que te retornaba el vigor sexual.

5. Lobotomías

¿Sientes depresión? ¿No estás psicológicamente bien del todo? Si estuvieras en la primera mitad del siglo XX, a lo mejor hubieras tenido la desgracia de que te hicieran una lobotomía para curar tu mente enferma. Unos martillazos en tu cráneo por aquí, por allá, recolocamos a golpes tu cerebro dañado y ya está, sanote como un campeón. La lobotomia se hizo un remedio poular que llegaba a curar la esquizofrenia, la depresión y hasta la ansiedad. Lo fue tanto, que su inventor fue condecorado con el Premio Nobel el 1960.

6. Parafina

En los comienzos de la cirugía estética, a comienzos del siglo XX, se inyectaba parafina para alisar las arrugas. El resultado eran grumos duros y dolorosos, pechos deformados e infecciones graves. Afortunadamente esto ya no es así, y se utilizan técnicas mucho más seguras como la silicona o el bótox. A pesar de que las cirugías estéticas tienen otros riesgos, estos químicos son mucho más seguros, y junto con el avance técnico de la medicina, se han reducido significativamente los potenciales riesgos.

7. LSD y éxtasis

A principios del siglo XX, drogas como el éxtasis y el LSD eran utilizados para el tratamiento de algunas enfermedades mentales. Luego los estudios mostraron que las personas que consumían LSD podían tener ataques de pánico o ansiedad, por lo que personas con esquizofrenia o depresión, en lugar de mejorar su condición, de hecho empeoraban. Además, el uso de LSD por parte de personas sanas podía dar lugar brotes psicóticos. Actualmente estas drogas son ilegales, aunque se continúan consumiendo con fines recreativos.

8. Excremento

Utilizado en el Antiguo Egipto como anticonceptivo, el estiércol seco de cocodrilo se introducía en la vagina como método de barrera. En Inglaterra se utilizaba el de pollo para eliminar la calvicie, y en la India es un cura-todo, desde el dolor de garganta hasta el cáncer. Más allá de sus supuestas propiedades curativas, el excremento es un desecho orgánico lleno de bacterias que pueden causar graves infecciones y enfermedades.

9. Arsénico

En la medicina tradicional china, el arsénico es conocido como Pi Shuang. Este compuesto se utilizó, por ejemplo, en la solución de Fowler para curar para la malaria y la sífilis, y en la solución de Donovan para la diabetes y la artritis. Incluso se utilizaba como cosmético, hasta que se estudió más en profundidad y se descubrieron sus efectos altamente tóxicos.

La cura de la virgen

En el siglo XVI se creía que las enfermedades de transmisión sexual se podían curar teniendo relaciones con una mujer virgen. Esto, además de no curar la enfermedad, la empeoraba, ya que esta se multiplicaba transmitiéndose a otra persona. En la actualidad, afortunadamente, se utilizan diferentes técnicas para la prevención de las enfermedades venéreas, de las cuales la mejor es el preservativo.

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