Katya Elise Henry, la gran motivadora delante del complot por la salud y la belleza

Por redaccionnyl el 22/04/2017

Ya se sabe que la salud está de moda, la salud y la belleza. Eso como resultado directo –vamos, no lo podemos negar– del individualismo y de una sociedad atea que le teme a la muerte.

Millones de almas se muestran en Instagram haciendo ejercicios y apretando el abdomen para evidenciar salud y belleza, los talentos más ansiados del siglo. Delante de esas intenciones hay cuerpos espectaculares, y uno de ellos es el de Katya Elise Henry, estadounidense nacida en 1994 que sin saberlo contribuyen en esta carrera porque el mundo se olvide de la trascendencia del espíritu y se concentre en la carne humana, en la salud, en la belleza y en la prolongación de la vida.

Tendríamos que estar locos para decir que todo eso es malo, pero lo es si no se piensa por un momento en qué habrá después de la muerte, reflexión que supone inteligencia, crítica, especulación filosófica, análisis… El negocio de la imagen es realmente el negocio de las almas, el más grande de la historia, porque la sobreexposición de la belleza ha obligado a todos a buscarla con locura y a tener que prescindir de cualquier otra búsqueda.

Y usted sabe que el mayor truco del diablo es hacernos creer que no existe, pero esto es solo una advertencia estéril en un mundo donde todos siguen demasiado ocupados en el gimnasio siendo fitness y 100% sanos para vivir bien y bastante y disfrutar cada minuto antes de que llegue la muerte y resulte que todo lo que decían los Evangélicos era verdad.

Nalgas y Libros no es una voz que grita en el desierto. Esa es tarea de otros, pero nos sentiríamos demasiado culpables de mostrar fotos de Katya Elise Henry sin explicar este contexto que de teoría de la conspiración no tiene nada.

Ahora que leyó esa introducción le rogamos que disfrute de las siguientes 30 imágenes con absoluta prudencia, con alegría por lo bello y no con descontrolado deseo porque el cuerpo femenino es magnífico y loable por ser parte de la Creación, pero cuando ocurren milagros como el de Katya, la línea que separa la admiración de la idolatría se ve borrosa y fina.

Agreguemos sobre esta dulce y encantadora norteamericana que pasó su adolescencia siendo animadora, pero un día se resolvió por hacer ejercicios aprovechando que su madre es entrenadora personal. Con el tiempo logró la siguiente maravilla y ahora es famosísima y tiene más de tres millones de seguidores en Instagram. Hoy usted está invitado a este festín, pero no se emborrache que aquí todo es efímero.

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