John Holmes, el hombre que cambió el porno para siempre

Por Luis Figuera el 17/01/2016

Apenas tenía 12 años cuando escuche hablar por primera vez de John Holmes, uno de los mitos más grandes del llamado cine para adultos, seis años más tardes pude ver sus películas en el viejo cine Caroní, jamás imagine que estaba presenciando la  revolución del cine porno. Se dice que tenía un pene de más de 30 cm, él  mismo afirmó una vez “Soy un profesional del sexo; así como otro es jugador de tenis, médico o contador. Pero en lugar de una raqueta o un estetoscopio tengo un miembro de 35 centímetros de largo tan grueso como mi antebrazo”.

Fue uno de los  iconos de la década de los setenta y principios de los ochenta, cambio totalmente la historia de la cinematografía porno,  llego a ganar 3000 dólares por día, los entendidos lo reconocen como el rey del hardcore, sin embargo su vida privada fue una especie de pesadilla que termino por hundirlo en los infiernos.

En su adolescencia sus amigos lo llamaban con el sobrenombre de “pija de caballo”.  A los doce años una amiga de su madre mientras lo cuidada, lo masturbaba en una bañera, sin embargo no tuvo para nada una infancia feliz,  fue maltratado por un padrastro alcohólico, tuvo que fugarse  de su hogar para enrolarse en el ejército, donde fue centro de la curiosidad de otros soldados, que miraban asombrados el tamaño de su falo.

Una vez fuera del servicio militar se dedicó a varios oficios, entre ellos el striptease, de esa época son sus primeras apariciones en videos clandestinos de 8 mm conocidos como stag films, de aproximadamente 15 minutos de pura candela.

El gran mérito de Holmes, fue haber cambiado de manera drástica la forma de hacer porno, y haber influenciado a la industria del cine para adultos, e impactar en el mercado habitual de consumidores de lo que se conoce popularmente como “enlatados de carne con papas”. Antes de su aparición, las películas no presentaban escenas donde explícitamente se mostrara el pene y las penetraciones, se ejecutaban toma cerrada, generalmente de la cintura hacia arriba, y además  carecían de un guion argumental que las hiciera atractivas más allá del fuck. El impacto de tres patas en la filmografía de adultos es semejante al causado por Marlon Brando, cuando apareció en la gran pantalla, acabando para siempre con la manera como se venía actuando. No fue un actor mediocre, a pesar de no tener escuela, derrochaba carisma y un don especial en sus actuaciones, muy por encima del promedio de los artistas porno, su osadía al frente de las cámaras, y su inigualable resistencia física cambiaron las reglas del espectáculo para adultos.

Después de pasar una prueba para actores  pudo incorporarse a la pantalla con algunas apariciones en películas. A pesar que desde 1969  venía pensando la posibilidad de hacer carrera en el mundo del espectáculo para adultos, es en 1970 con la legalización de la pornografía, cuando su carrera se lanza realmente, en los anales del celuloide queda reseñado su debut oficial en 1973 con Teenage Cowgirl. Pero realmente  se instala en el universo del porno con el detective Johnny Wadd, que se convierte en uno de los personajes más conocidos del cine. Se calcula que  apareció en 2274 películas lo cual deja muy lejos a profesionales como John Wayne, verdadero paradigma del Hollywood formal.

A pesar del éxito alcanzado siempre vivió una vida al límite que lo llevo a consumir cocaína en grandes cantidades, y ligarse con traficantes, rufianes y mafiosos, lo cual lo termino involucrando en un famoso crimen, cuando ya su carrera estaba casi arruinada, en prisión conoció a Kenneth Bianchi, el estrangulador de la colina. Su vida fue retratada en dos películas, Boogie Nighs y Wonderland. Roberto Bolaño, en “Llamadas telefónicas”, le dedica un relato, Johanna Silvestri, donde indaga a través de una actriz porno, la vida de “Tres patas John”, de quien se llegó a decir que era el actor más importante del cine porno.

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