Historia de los tatuajes y el cuerpo de Nadine para ilustrarla

Por redaccionnyl el 15/05/2017

Cuando una modelo decide tatuarse se convierte de inmediato en una modelo alternativa. Nadine Kennse es una de ellas. En el mundo de la moda estas chicas son invitadas a participar en campañas para ropa diferente, de esa que casi siempre está influenciada por el tipo de música que escucha el diseñador e incluso quienes la visten.

Aunque es una tradición antipática que las modelos con tatuajes no participen en eventos de alta costura, el afán por la originalidad de los artistas y el atrevimiento de famosas modelos de hacerse enormes tatuajes han ido cambiando las cosas.

La evidencia más antigua de tatuajes en momias se encontró en una perteneciente a la Cultura Chinchorro en la costa de Perú. En estas se conservan tatuajes existentes datadas en el año 2000 a. C. y se trata del tatuaje de un bigote delgado sobre el labio superior de un hombre adulto.

En la misma zona se ha encontrado evidencia arqueológica que data de hasta 60.000 años de antigüedad que podría representar herramientas para el tatuaje. En 1991 se encontró una momia neolítica dentro de un glaciar de los Alpes de Ötztal, con 57 tatuajes en la espalda. Esta momia es conocida como el «Hombre de Hielo», es el cadáver humano con piel más antiguo que se ha encontrado y su antigüedad varía según distintos autores, pero se calculan más o menos unos 5.000 años.

La suposición más común es que los tatuajes eran usados por tribus para diferenciarse de otras cercanas, aunque en el caso del hombre del hielo parece que hacerse esas marcas tenía que ver con un fin terapéutico similar a la acupuntura.

Aunque la palabra tatuaje posiblemente proviene del samoano «tátau», que significa marcar o golpear dos veces (en referencia al método tradicional de aplicar los diseños o plantillas), se incorpora al español a través del francés, tatouage. Los marineros que viajaban por el océano Pacífico encontraron a los samoanos y quedaron fascinados por sus tatuajes, pero equivocadamente tradujeron la palabra «tatau» como tatuaje. En japonés, la palabra usada para los diseños tradicionales o aquellos diseños que son aplicados usando métodos tradicionales es «irezumi» (inserción de tinta), mientras que «tattoo» se usa para diseños de origen no japonés.

El tatuaje llegó a Occidente por vía marítima. Las expediciones de Colón en América y del capitán James Cook a las islas de la Polinesia fueron el punto de partida del tatuaje hacia Occidente. En estas expediciones los marineros tuvieron contacto con los indígenas amerindios, con los maoríes y con otras tribus que les “enseñaron” el arte de tatuar. A su retorno, los marineros abrieron sus propios estudios de tatuaje y popularizaron esta disciplina entre los sectores populares. En 1846 se abre en Nueva York lo que aparentemente fue el primer estudio de tatuaje.6 Durante la Guerra de Secesión el arte del tatuaje experimentó un gran crecimiento y popularización. Fellows, Hildebrandt y O”Reilly, el inventor de la máquina de tatuar, fueron los encargados de hacer de la práctica tatuadora una profesión.

Durante la Alemania nazi se utilizó el tatuaje para marcar a los prisioneros de los campos de concentración. Desde finales del siglo XX, el tatuaje ha sido popularizado e incorporado progresivamente a la sociedad y hoy día éste cumple funciones puramente estéticas, un modo de expresión artística que no distingue entre sectores sociales, aunque en ciertos ámbitos sigue teniendo connotaciones negativas y hasta está prohibido o limitado a zonas no visibles (Fuerzas Armadas, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado por citar dos ejemplos).

Sin más qué agregar dedíquese a verle los tatuajes a Nadine Kennse.

Fotos: Daniele Atzori

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