Estas son las leyes de la robótica que Isaac Asimov legó a la ciencia ficción

Por redaccionnyl el 02/01/2016

Estas son las leyes

1. Un robot no puede dañar a un ser humano ni, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
2. Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos excepto cuando tales órdenes entren en conflicto con la Primera Ley.
3. Un robot debe proteger su propia existencia hasta donde esta protección no entre en conflicto con la Primera o Segunda Ley.

La ley 0

Uno puede llegar a encariñarse con los robots de Asimov, el cual nos muestra en sus historias robots cada vez más “humanos”. En “El hombre bicentenario”, Asimov nos narra la historia de Andrew Martín, nacido robot, y que lucha durante toda su vida (como “Uno”) para ser reconocido como un ser humano. Están también R. Daneel Olivaw y R. Giskard Reventlov, que tienen un papel fundamental en la segunda expansión de los seres humanos y la consiguiente fundación del imperio galáctico. Siendo los robots más complejos jamás creados, fueron capaces de desarrollar la ley cero de la robótica (“Zeroth law”, en inglés) como corolario filosófico de la primera:

Un robot no hará daño a la Humanidad o, por inacción, permitir que la Humanidad sufra daño.

R. Giskard murió en Robots e Imperio, tras verse obligado a dañar a un ser humano en virtud de la ley cero. El problema fundamental con esta ley es definir “Humanidad”, así como determinar qué supone un “daño” para la Humanidad. R. Daneel logró asimilarla gracias al sacrificio de Giskard, convirtiéndose desde entonces en el protector en la sombra de la Humanidad. Daneel, bajo distintas identidades, se convierte en uno de los personajes más importantes del ciclo de Trántor (formado por los cuentos y novelas de robots, las novelas del imperio, y la saga de las fundaciones: 17 libros) siendo además un elemento clave en su continuidad.

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