30 cosas que no sabías sobre los Óscar

Por redaccionnyl el 21/02/2017

Los Óscar tienen un efecto sorprendente no solo en la taquilla y en las carreras de los profesionales que hacen posible cada historia llevada al cine, sino también en la cultura popular.

Todo lo que envuelve a los Premios Óscar suele generar mucho interés y, por qué no decirlo, también genera bastante controversia. Los Óscar son algo más que unos premios; es un “microuniverso” dentro del mundo del cine que acumula miles de historias y anécdotas desde que, en el año 1929, comenzaron a entregarse estos galardones.

Con el objetivo de ir entrando en el ambiente de la ceremonia de los Óscar, vamos a dedicar unos minutos a conocer algunas historias y curiosidades sobre los Precios Óscar, la gala y sus participantes:

Los inicios

– El origen de los Premios de la Academia se remonta al año 1929, momento en el que se decide premiar “la excelencia en logros cinematográficos” a la entonces incipiente industria de los estudios de cine de Hollywood. La primera gran gala se celebró en forma de un almuerzo privado en el hotel Hollywood Roosevelt el día 16 de mayo de 1929 y se entregaron 15 premios por trabajos estrenados entre 1927 y 1928.

– En la primera gala, los premiados ya sabían que habían sido galardonados puesto que anunció con antelación. Al año siguiente se optó por desvelar los nombres de los premiados justo en el momento que empezaba la gala (y se entregaba a la prensa el listado completo); sin embargo, cuando L.A. Times incumplió el embargo y publicó antes de tiempo en 1940, en la ceremonia de 1941 se implantó el sistema de sobres cerrados que hoy en día se utiliza.

– El primer actor en recibir un premio Óscar por su actuación fue el suizo Emil Jannings. Este actor, que se trasladó a Hollywood en 1926, se convirtió en una estrella del cine mudo y fue premiado en la primera edición de los Óscar por su actuación en 2 películas: “The Last Command” y “The Way of All Flesh” porque, hasta la cuarta gala, se premiaba por el trabajo realizado en los dos últimos años (y no por un trabajo particular; de hecho, Janet Gaynor, que ganó el premio a mejor actriz en 1929, fue galardonada por su trabajo en 3 películas). El caso de Jannings es especialmente singular puesto que tuvo que regresar a Europa antes de la gala y le entregaron su premio antes que se marchase de viaje así que, sin lugar a dudas, fue el primer premiado por la Academia.

– Hasta 1934, los premios Óscar se centraban en películas estrenadas hasta 2 años atrás; sin embargo, en 1935 se instauró el criterio que se sigue actualmente y que tiene en cuenta, únicamente, a las películas estrenadas entre el 1 de enero y el 31 de diciembre del año anterior.

– El galardón a mejor película extranjera no se introdujo hasta el año 1957, hasta ese momento, la Academia entregaba un premio a la mejor producción extranjera en una gala separada de los Óscar. El premio a los mejores actores de reparto no se incluyó en la ceremonia hasta el año 1937.

– El Óscar honorífico se incluyó desde los inicios para “hacer justicia” y otorgar premios merecidos pero que, por las votaciones, no habían resultado ganadores. En la primera ceremonia se otorgaron 2 galardones honoríficos, a Charles Chaplin por su interpretación, guión, producción y dirección de “El Circo” y a Warner Bros. por revolucionar el mundo del cine y producir la primera película sonora de la historia, “The Jazz Singer”.

El premio

– El premio “al mérito”, recibió oficialmente el nombre de Óscar en 1939; sin embargo, el origen de este nombre nunca ha estado claro y hay 3 teorías. La primera de las teorías se basa en una biografía de la actriz Bette Davis donde se dice que el premio recibió este nombre como homenaje al primer esposo de la actriz, Oscar Nelson. También se dice que Eleanor Lilleberg, secretaria ejecutiva de Louis B. Mayer, cuando vio la estatuilla exclamó “se parece al rey Óscar II!” y que, de este comentario, se quedó el apelativo de Óscar. Sin embargo, la tesis más aceptada se remonta a 1931 y a la propia Academia; Margaret Herrick, secretaria ejecutiva de este organismo, llamó “tío Óscar” a la estatuilla alegando que se parecía a su primo Oscar Pierce (un comentario que el columnista Sidney Skolsky reprodujo en un artículo de prensa y lo popularizaría).

– Aunque el Óscar se entrega al premiado, realmente, es una especie de usufructo. Desde 1950, el premio pertenece al premiado y su familia pero éste no se puede vender; de hecho, el primer comprador siempre será la Academia y por el precio establecido de un dólar. Si los premiados no aceptan estas condiciones, la Academia no les entrega el premio (es una manera de evitar que se especule con los premios y protegerlos). Steven Spielberg ha recuperado dos premios que no estaban protegidos y los ha donado a la Academia, el Óscar de Clark Gable y uno de Bette Davis.

– El diseño del premio se lo debemos al director artístico de Metro-Goldwyn-Mayer, Cedric Gibbons, que realizó un diseño en papel. El escultor George Stanley diseñó la estatuilla en arcilla (tomando como modelo al actor mexicano Emilio “el Indio” Fernández) y Sachin Smith la creó. El molde se creó en 1928 en la Fundación C.W. Shumway & Sons en Batavia, Illinois y los premios se fabrican en R.S. Owens & Company en Chicago.

– Durante la Segunda Guerra Mundial, dado que los metales se dedicaban al “esfuerzo de guerra”, los premios Óscar entregados entre 1942 y 1945 se hicieron con yeso. Cuando terminó la contienda, estos premios se devolvieron a la Academia y a los ganadores se les entregó unos premios auténticos.

– El premio es una persona desnuda que sostiene una espada en sus manos y está apoyado sobre un disco que tiene grabado el símbolo de la Academia. El símbolo parece un rollo de película y sus “5 pétalos” representan las 5 profesiones originales del mundo del cine: actores, directores, guionistas, productores y técnicos.

– Cada Óscar es único y está numerado; es una gran “serie limitada” de la que ya se han fabricado más de 3.000 unidades desde el año 1929. En un mes, aproximadamente, se fabrican alrededor de 50 estatuillas.

– El diseño del premio Óscar ha permanecido invariante en el tiempo desde sus orígenes salvo en 2 excepciones. En 1939, la Academia concedió el Óscar honorífico a Walt Disney por “Blancanieves y los Siete Enanitos”; un premio que consistió en un Óscar “normal” y siete pequeños Óscar en miniatura como guiño a su película. En 1938, el ventrílocuo Edgar Bergen recibió un premio honorífico por haber creado el muñeco “Charlie McCarthy” y, como homenaje, su Óscar se hizo en madera y con una boca articulada.

Premiados y nominados

El gran George C. Scott, galardonado con el premio a mejor actor en 1970 por “Patton”, protagonizó uno de los “grandes desplantes” al no acudir a la gala a recoger su premio. Scott no veía bien estos premios porque eran más una lucha de egos que otra cosa y lanzó un mensaje demoledor:

“Los actores no deberíamos vernos forzados a hacer campaña en favor propio y en contra de otros. Además, la ceremonias son un desfile de carne de dos horas de duración, y todo por motivos económicos”.

Scott fue el primer actor en rechazar su Óscar, algo que luego haría Marlon Brando cuando ganó su segunda estatuilla por su mítica interpretación de Don Vito Corleone en “El Padrino” en 1972; Brando no acudió por su Óscar y envió a Sacheen Littlefeather vestida de india y leyó un comunicado que criticaba el trato que se le daba a los nativos americanos en las películas de Hollywood.

A la lista de “desplantes” también hay que sumar el de Woody Allen que tampoco acudió a recoger su premio en 1977 como mejor director por “Annie Hall”, alegó que “había olvidado” que se celebraba la gala. Allen nunca ha participado en los premios hasta que, tras atentados del 11-S de 2001, decidió participar en la ceremonia de 2002 para introducir el homenaje de la Academia a la ciudad de Nueva York (un vídeo titulado “Love Letter to New York in the Movies”).

– La reina de los “desplantes” a los Óscar fue la actriz Katherine Hepburn; candidata en 12 ocasiones y ganadora de tres, nunca acudió a las galas a recoger sus galardones. Solamente acudió en 1973, y por primera vez, a recoger su premio honorífico; aún así, decidió donar las 4 estatuillas al Empire State Building de Nueva York.

– El actor Peter Finch fue galardonado con el Óscar por su magistral interpretación en “Network” pero su premio fue póstumo porque murió semanas antes de la celebración de la ceremonia. En 2008 el caso se repitió con el actor Heath Ledger y su interpretación de Joker en “The Dark Knight Rises”.

– En los premios entregados en 1933, el encargado de leer el nombre del premiado en la categoría a mejor director fue Will Rogers. El actor, al ver el nombre de un buen amigo, decidió anunciar el nombre del ganador como “Mi buen amigo Frank”; Frank Capra, uno de los nominados, se levantó de la silla pero el ganador era Frank Lloyd. Un fallo que, como nos podemos imaginar, no le sentó nada bien al director de “Qué bello es vivir”. En su autobiografía, Capra relató cómo se sintió tras tener que volver a su mesa con las manos vacías:

“…el más largo, triste y humillante de mi vida. Todos en mi mesa estaban llorando”.

– Entre los actores con más nominaciones está Meryl Streep, con 18 nominaciones y 3 premios. Le siguen Katherine Hepburn y Jack Nicholson, ambos con 12 al igual que el director William Wyler.

– La persona más joven en recibir un Óscar fue la actriz Shirley Temple en el año 1935, fue premiada con 6 años de edad. La más mayor en recibir un premio fue Jessica Tandy con 81 años en 1990, ¿su papel? La inolvidable anciana de “Driving Miss Daisy”.

Otras curiosidades

– Además del Óscar, que es el “premio al mérito”, también se entregan otros galardones como el premio en memoria a Irving G. Thalberg, el premio humanitario Jean Hersholt, el premio Gordon E. Sawyer, el premio al Mérito Técnico o Científico, el premio a los Logros Técnicos, la medalla al mérito John A. Bonner y el premio Juvenil de la Academia.

– La película Midnight Cowboy de John Schlesinger ha sido la única película X en ganar el premio a mejor película; por aquel entonces se catalogó como película para adultos. El premio lo entregó la actriz Elizabeth Taylor.

– Hay un singular récord relativo a “ganar un Óscar por trabajar poco”. Beatrice Straight ganó el Óscar a mejor actriz de reparto en “Network” y solamente sale en 6 minutos de metraje. Le sigue con “2 minutos más de trabajo” la actriz Judi Dench por su intervención en “Shakespeare in Love”.

– En la ceremonia de 1974, el activista y defensor de la comunidad gay y artista conceptual, Robert Opel, se convirtió en el “gran protagonista” de la gala cuando se coló en el escenario desnudo en señal de protesta. Sin duda, llamó la atención:

– En el año 1992, el español Fernando Trueba recogía el Óscar a la mejor película extranjera por “Belle Époque”; en su discurso de agradecimiento dijo que no creía en Dios, solamente en Billy Wilder. Al día siguiente, el gran Billy Wilder lo llamó por teléfono y le dijo “Fernando, soy Dios”.

Una de las ovaciones más largas de la historia de los Óscar fue la que recibió el gran Charles Chaplin cuando recogió el Óscar honorífico en 1972. Chaplin llevaba 20 años exiliado de Estados Unidos y, con este premio, se reconocía las grandes aportaciones del mítico actor y director al mundo del cine; 5 minutos de aplausos que siguen emocionando:

– Aunque nos pueda parecer extraño, el actor Sylvester Stallone ha sido candidato al Óscar por partida doble. En 1976, la película Rocky le valió sus dos únicas candidaturas, a mejor actor y, lo más inquietante, mejor guión original. No ganó ningún premio pero “Rocky” se llevó el Óscar ese año a mejor película.

– Meryl Streep protagonizó uno de los momentos más extraños de los premios cuando, tras ganar el premio por su interpretación en “Kramer vs. Kramer” en 1979, olvidó su premio en el baño del teatro. El premio se quedó algunas horas arrinconado en el baño y, finalmente, fue recuperado pero, sin duda, fue un lapsus de cine.

– El Óscar a Mejor Actriz Secundaria que se llevó Marisa Tomei en 1993 siempre ha generado controversia; fue premiada por “My cousin Vinny”, una película menor y una actuación no deslumbrante si la comparamos con el resto de nominadas (Judy Davis competía con “Husbands and Wives”, Joan Plowright por “Enchanted April”, Vanessa Redgrave por “Howards End” y Miranda Richardson por “Herida”). Siempre se ha comentado que el actor Jack Palance, adicto a la bebida y encargado de entregar el premio, se equivocó al leer la cartulina; una leyenda urbana que persigue la carrera de Marisa Tomei y que es, sin duda, una de las historias más comentadas sobre los Premios Óscar.

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