Enrique Serna: “La buena literatura surge en países que viven condiciones tan nefastas como las de México”

Por redaccionnyl el 04/07/2017

Enrique Serna es uno de los escritores más prolíficos de la literatura mexicana contemporánea. Siempre con una mirada crítica y satírica, Serna ha ido develando en sus novelas el rostro de una sociedad mexicana corrupta tanto en el medio cultural como en la política (“El miedo a los animales”, 1995). Asimismo ha cuestionado la moral y la libertad de amar sin prejuicios, al tratar temas como la homosexualidad y el enamoramiento de una madre seducida por un adolescente (“Fruta verde”, 2006).

En entrevista con RT en Español, el autor revela por qué la mayor parte de sus obras tienen una fuerte carga erótica y cuál es la relación que existe entre esta y la vida personal de quien, noche tras noche, escribe novelas, ensayos y hasta cuentos infantiles: “Yo creo que el erotismo es un ingrediente esencial de la vida, que a veces determinan la felicidad o la infelicidad de un ser humano”.

Y agrega: “La literatura erótica representa un riesgo, porque si uno es demasiado metafórico y emplea un lenguaje sumamente sutil puede falsear los placeres de la carne que tienen mucho de animalidad; y en cambio, cuando un escritor peca de obsceno, encrudece el lenguaje y pierde de vista que en las relaciones amorosas siempre hay un ingrediente afectivo. En ese sentido, la novela erótica te obliga a guardar un equilibrio entre la poesía y la prosa, lo cual es bastante difícil”.

RT: ¿Es cierto que la carga erótica de un escritor puede denotar una frustración amorosa?

ES: Totalmente cierto.

RT: ¿Enrique Serna ha tenido frustraciones amorosas?

ES: Claro, como todos los seres humanos. Yo no he sido triunfador en mis relaciones amorosas. El que haya salido invicto a lo largo de su vida, pues podrá ser muy afortunado, pero no ha vivido una parte importante de su existencia que es la del rechazo.

RT: ¿Te sientes más afianzado en la literatura o en el periodismo?

ES: Los artículos y los ensayos periodísticos también forman parte de la literatura. De hecho, gran parte de la mejor literatura mexicana se ha escrito en artículos y crónicas periodísticas en el siglo XX. Y ejemplos sobran: Carlos Monsiváis, Salvador Novo o Vicente Leñero. Tuvimos una andanada de cronistas prolíficos, de modo que en el periodismo se ha escrito la mejor literatura, insisto.

RT: Como argumentista de telenovelas, ¿qué lectura obtienes de la televisión y el entretenimiento de masas en un país como México?

ES: Respecto al entretenimiento masivo, me parece que es hablar de manera peyorativa de personas que, en ocasiones, exigen buen contenido; y en otras circunstancias, son víctimas de la mercadotecnia del espectáculo, es decir, consumen programas chatarra. Yo prefiero, tanto en la literatura como en la televisión, apelar a la inteligencia del espectador, más que a una masa, esto implica considerarlos con un juicio y un criterio independiente.

RT: ¿Tiene que ver con lo que narras en tu libro “Genealogía de la soberbia intelectual”, donde las instituciones han apostado por la ignorancia y la arrogancia?

ES: Exacto, creo que el mundo ha apostado a la polarización de la sociedad, tratando de clasificar como “alta cultura” y “cultura de masas” a todo lo que consumimos diariamente. Estas categorías son muy nocivas, porque eliminan la posibilidad de que la buena literatura pueda conquistar a los lectores.

RT: Pero en la literatura también hay una lucha de categorías, ¿es correcto?

ES: A mí me parece extraordinario que Gabriel García Márquez compita en las mesas de novedades editoriales con Paulo Coelho, porque digamos que la gente que se envenena la mente leyendo al segundo personaje, tiene como antídoto al mayor exponente del realismo mágico. Es una belleza, ¿no crees?

RT: En ese sentido, ¿preferirías tener un mejor país o una mejor literatura?

ES: Las dos cosas, pero sin duda preferiría tener un mejor país. Eso es lo que más nos urge en México. Aunque la buena literatura puede surgir en países que viven condiciones tan nefastas como las de México. Lo más lógico sería tener una nación más justa, desarrollada y con un nivel de cultura ya no digamos alto, sino equilibrado.

RT: Si México fuera una novela, ¿cuál sería?

ES: ¡Qué difícil! Yo diría “Las ilusiones perdidas” de Honoré de Balzac. ¿Por qué? México vive una de las épocas más oscuras de la política, tal parece que las administración actual [la de Enrique Peña Nieto] trata de saquear el Estado lo más pronto posible, y a costa de lo que sea. ¿Te das cuenta? El título lo dice todo…

RT: Finalmente, ¿quién es Enrique Serna, a qué dedica gran parte de su día?

ES: Me dedico a leer y a escribir, son mis dos actividades fundamentales. Escribo por las mañanas y leo por las tardes, frecuento a mis amigos, resuelvo situaciones del fisco… ¡En fin! Soy humano y también ciudadano. Desgraciadamente, no solo vivo de la literatura.

José Luis Montenegro

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