El poliamor, la tendencia que no deja indiferente a nadie

Por redaccionnyl el 22/01/2016

Diana, Sergio e Israel son “carnales”, son amantes. Les gusta ir a chelear y estudiar juntos. Les gusta besarse, tocarse, amarse… Son una relación de tres, son una trieja formada desde hace ocho años.

Estos jóvenes forman parte de un movimiento denominado poliamor, que hace referencia a quienes tienen una relación amorosa y sexual con dos o más personas. La sexóloga y terapeuta Karla Barrios explica que el término trieja se refiere a una relación en la que hay tres personas involucradas y pueden relacionarse al mismo tiempo o una persona puede ser el punto de encuentro entre los otros dos miembros del vínculo.

Las relaciones poliamorosos se caracterizan por no esconder nada, es decir, quienes se relacionan pueden tener varias relaciones amorosas y eróticas y todas las partes involucradas están enteradas.

Las formas en las que se involucran los miembros de la trieja son muy diversas. “Pensemos en A, B y C. A puede sostener una relación amorosa y erótica con B y C, y el vínculo entre B y C puede ser sólo de amistad, pero al mismo tiempo los une su relación con A. Se construyen de diferentes formas y esta sería una de las alternativas. Las negociaciones son muy variadas”.

En el caso de la trieja que forman Diana, Sergio e Israel los vínculos son diferentes. Diana y Sergio son amigos y amantes. Lo mismo sucede entre Diana e Israel. Sergio e Israel son amigos, pero también sostienen relaciones eróticas al mismo tiempo con Diana.

Poliamor vs. Monogamia

El poliamor, en general, y, la trieja, en particular, “rompen con la idea de que el amor y las necesidades que podemos encontrar en una relación no las da una sola persona”, afirma Barrios.

“La monogamia sostiene que una persona te va a dar todo y con eso tienes que estar bien. El poliamor es la aceptación de que una persona no puede cubrir todas mis necesidades. Es un planteamiento muy honesto: ‘Amo a esta persona, sin embargo, ésta no puede satisfacer todas mis necesidades y todo lo que voy requiriendo en mi vida cotidiana, y el hecho de que quiera a alguien más o me relacione eróticamente con alguien más no implica que deje de querer a esa otra relación”, explica.

De acuerdo con la sexóloga, los vínculos poliamorosos rompen con el planteamiento de la pareja estable que da por sentado que todo está organizado y hecho de tal manera que nunca necesita actualizarse.

“Uno de los puntos importantes de las relaciones poliamorosas es que pone sobre la mesa que cualquier relación necesita estar en constante cambio y actualizarse”.

Transformación

Barrios señala que existen muchas ideas preconcebidas de cómo deben ser las relaciones, así que no cualquiera puede formar relaciones poliamorosas. Eso sin contar que hay un desconocimiento de esta propuesta.

La experta comenta que es un camino en el que es necesario replantearse “qué necesito y para qué lo estoy haciendo”.

“La gente cree que el poliamor o estar en trieja es el reventón total y que además todo es sencillo, pero no es así. Hay que lidiar con todas las experiencias que se van presentando. Para empezar es necesario plantearse cómo voy a negociar con las personas que me estoy involucrando, cómo vamos a manejar los celos. No es algo que se construya de la noche a la mañana y no es un camino fácil”.

Menciona que la sociedad se ha ido modificando y las condiciones de vida también, por lo que no se puede pensar que el modelo tradicional es la única forma que existe para relacionarse. “Necesitamos reconstruir y plantear nuevas formas de amor, de convivencia, de intimidad.”.

Comenta que hay quienes deciden abrirlo y transparentar sus relaciones amorosas con los núcleos más inmediatos, pero muchos no lo hacen porque saben que hay mucha agresión por parte del contexto social.

“Hay quienes deciden no abrirlo justo en una cuestión de protección ante la violencia”. Por eso muchos deciden plantearlo solo ante un grupo selecto.

Amor y libertad

Una propuesta contramorosa, es así como Diana, de 36 años, Sergio, de 38, e Israel, de 32, conciben su relación. Y es que ellos no creen que el amor deba implicar sacrificio, dolor y pérdida de la libertad.

“Estamos en contra de la renuncia a la libertad. Amar implica ser libres, ser amigos, compartir, estar juntos de maneras distintas. Estamos construyendo un nuevo modo de amor y aterrizando ideas que siempre han estado en los planteamientos filosóficos, políticos…”

La joven comenta que la clave de la relación es la comunicación. “Somos camaradas, somos claros en nuestros deseos”.

“No entendemos al otro como una propiedad, como lo hace la monogamia. Desde niños nos enseñan a ser celosos. Al querer vivir una relación poliamorosa, una relación de distinta manera, sin propiedad privada, sin sujeción del otro, sin oprimir al otro, tenemos que construirnos diferente. Es un cisma. Ése es el reto”, agrega Sergio.

Israel dice que el entorno no entiende estás relaciones. A Diana, por ejemplo, sus papás le han dicho que su actitud les ha provocado problemas de salud.

Los jóvenes tienen planes de vivir juntos. “En un departamento con tres recámaras para tener autonomía e independencia”, concluye Diana.

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