El origen de la ansiedad. Por Magalí Andreu

Por redaccionnyl el 21/02/2016

Todos tenemos bastante claro qué es la ansiedad, en que situaciones puede surgir y cómo se siente a nivel físico (palpitaciones, temblores, sudoración…) y a nivel psicológico (inquietud, excitación, inseguridad…). Pero ¿Sabemos de dónde viene la ansiedad? ¿Por qué una persona es más ansiosa que otra en la misma situación? ¿Por qué un niño es más ansioso que su hermano habiendo crecido en la misma familia?

Entender la ansiedad

Para entender de donde viene la ansiedad tenemos que concebir la idea de que hay personas que son más vulnerables a sentir ansiedad y, por lo tanto, a padecer trastornos de ansiedad. Así pues, para dar algunas respuestas hablaremos de “vulnerabilidad” a la ansiedad. Y, como en la mayoría de los problemas psicológicos, esta vulnerabilidad tiene una parte biológica y otra de psicológica.

VULNERABILIDAD BIOLÓGICA:

Nacemos con diferencias que nos hacen más o menos propensos a la ansiedad.

– Factores temperamentales: el carácter de una persona puede hacerla más ansiosa. Por ejemplo, un alto nivel de neuroticismo (inestabilidad emocional), una alta introversión y un carácter con tendencia a la afectividad negativa (facilidad por sentir emociones negativas como la tristeza, la rabia, etc.).´

– Una alta activación e inestabilidad del Sistema Nervioso Autónomo (SNA), que controla las acciones involuntarias como la frecuencia cardíaca o la respiratoria, ante situaciones estresantes. Hay personas que tienen un SNA más sensible a la activación y con más dificultad de desactivarlo una vez alterado.

– Muchos investigadores hablan también de una posible vulnerabilidad genética específica en algunos trastornos de ansiedad como en los ataques de pánico y la fobia a la sangre.

– Otros investigadores hablan de una preparación biológica para tener una respuesta de ansiedad ante ciertos estímulos (por ejemplo arañas, serpientes o insectos) que en el pasado pudieron representar un peligro para la especie. Aunque otras teorías defienden que esta ansiedad desaparece con la experiencia de no ver peligro en estos estímulos.

– Por el momento, no hay datos que confirmen que los trastornos de ansiedad se hereden directamente pues las investigaciones concluyen que son necesarios más factores aparte del genético para que aparezca un Trastorno de Ansiedad.

VULNERABILIDAD PSICOLÓGICA GENERALIZADA:

Ante una misma situación hay factores psicológicos que hacen que una persona la perciba como más amenazante que otra, como también que respondan de manera diferente.

Padres con psicopatologías: cuando hay presencia trastornos en los padres, sobretodo de ansiedad o depresión, es más probable que los hijos sean más ansiosos.

Estilo educativo de los padres: cuando existe mucho control y una sobreprotección hacia los hijos, sumado a poco afecto positivo, es más probable que se creen vínculos de apego inseguros y que disminuyan las experiencias de dominio y autonomía de los hijos. Todos estos factores pueden hacer más vulnerable una persona ante el estrés.

Eventos estresantes: Las vivencias adversas vividas en temprana edad, sobre todo si son repetidas y perlongadas, cuando el niño no tiene experiencias de afrontamiento o estas son ineficaces, y un pobre apoyo social, son importantes determinantes de un adulto altamente ansioso. Por ejemplo haber sufrido experiencias de bullying, maltrato infantil, abusos sexuales, enfermedades graves, etc.

Personalidad: tener más sensibilidad a la ansiedad, tendencia a evitar situaciones adversas, dependencia y falta de aserción, son otros factores de vulnerabilidad a los trastornos de ansiedad.

VULNERABILIDAD PSICOLÓGICA ESPECÍFICA:

– Experiencias negativas directas con la situación fóbica (por ejemplo: accidentes de avión en fóbicos a volar, caídas importantes en la fobia a las alturas, un ataque de una serpiente en fóbicos a los reptiles, etc.). Estas situaciones pueden ser determinantes aunque suelen ser escasas o poco probables.

– Observación de experiencias negativas o reacciones de ansiedad de terceros ante estas situaciones (por ejemplo: observar a la madre con mucha ansiedad al conducir o presenciar un accidente de tráfico grave).
Transmisión de información atemorizante: por ejemplo “la ansiedad es mala” o “te puedes morir en un ataque de pánico”.

– Probable asociación errónea por falsas alarmas: Por ejemplo, tener una elevación de la activación fisiológica viajando en tren por otro motivo y asociarlo al peligro del transporte.

– Refuerzo de conductas ansiosas o de evitación: Por ejemplo, una mujer que ve reforzada su agorafobia ya que su marido, antes ausente, ahora pasa muchas horas en casa prestándole atención.

– En resumen, la ansiedad tiene en su origen una mezcla de muchos factores, algunos biológicos, otros psicológicos, algunos generales y otros específicos de la fobia o situación temida. Esto no es matemático, un solo factor mencionado no es suficiente pero si puede ser determinante si se suma a otros factores para que una persona desarrolle un trastorno de ansiedad.

Magalí Andreu
Psicóloga

Nalgas y Libros | contacto@nalgasylibros.com