El diseñador que se fue a vivir bajo un puente y lo convirtió en una maravilla

Fernando no pidió permiso a nadie y mucho menos a la policía o al ayuntamiento correspondiente, cree que haberlo hecho habría desvirtuado su intervención artística.

Fernando no pidió permiso a nadie y mucho menos a la policía o al ayuntamiento correspondiente, cree que haberlo hecho habría desvirtuado su intervención artística.