El beso y la verdad de la saliva. Por José Saramago

Por redaccionnyl el 18/06/2016

Hoy, no sé por qué, el viento ha tenido un
hermoso gesto de renuncia, y los árboles han
aceptado su quietud.

Sin embargo (y es bueno que así sea) una guitarra
organiza obstinadamente el espacio de la soledad.

Acabamos sabiendo que las flores se alimentan en
la fértil humedad.
Ésa es la verdad de la saliva.

Nalgas y Libros | contacto@nalgasylibros.com