Cinco palabras del español que sorprendentemente son de origen chino

Por redaccionnyl el 11/08/2017

En un artículo publicado en New York Tribune en 1868, Mark Twain valora la firma del Tratado de Burlingame como instrumento para defender los derechos de los ciudadanos chinos en Estados Unidos. Sin embargo, lamenta cómo, antes del decreto, muchos estadounidenses tuvieron como pasatiempo el derramamiento de sangre china.

“He visto perros casi desgarrar a chinos desgraciados a plena luz, he visto a tropeles de chiquillos apedrear chinos, he visto chinos insultados y maltratados de todas las maneras mezquinas y cobardes de posible invención por una naturaleza degradada”, denunció textualmente Twain en ese artículo en una faceta muy distinta a la de las aventuras que le dieron fama mundial.

Los tiempos han cambiado y la influencia china trasciende de los Estados Unidos dadas las cualidades de trabajo constante e ingenio ilimitado de esa raza milenaria. Hoy determinan a la culutra occidental en aspectos tan variados como la ropa, los juguetes o el lenguaje, porque “Made in China” también son muchas de las palabras que usamos.

Ketchup

Viene del vocablo ke-tsiup, que era el usado por los chinos para referirse a una salsa de pescado que fue llevada a Europa por comerciantes neerlandeses. En la Inglaterra del siglo XVII comenzaron a usar esa palabra para referirse a todas las salsas de pescado.

Gingseng

Esta pequeña planta herbácea ha sido durante siglos utilizada en la medicina tradicional china. Hoy tiene múltiples aplicaciones en todo el mundo farmacéutico.

Charol

Esta palabra viene del portugués charão y a su vez del chino chat liao. La Real Academia Española define charol como un “barniz lustroso y permanente que conserva su brillo sin agrietarse y se adhiere perfectamente a la superficie del cuero a que se aplica”.

Mandarina

A esta fruta de origen chino se le llama así por su color naranja, similar al que llevaban los altos burócratas chinos conocidos como mandarines. Aunque durante mucho tiempo se pensó que la palabra venía de vocablos como “mandaren” o “mandairin”, no hay pruebas escritas que sustenten esa teoría. Al contrario, se cree que la palabra sea más o menos occidental, pues el nombre que daban los portugueses a estos funcionarios era mandarim, así como los neerlandeses decían mandarijn; aunque en malayo se decía m?nt?ri. Cuenta la leyenda de la antigua China que un dios metió su esperma en una manzana para que se transformara en mandarina. Por eso era comida para propiciar la virilidad y la fertilidad masculina.

Palabra de origen chino. Es la infusión de las hojas de un arbusto de la familia de las teáceas que crece hasta los cuatro metros de altura en el extremo oriente.

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