Cinco futbolistas infravalorados que fueron mucho mejores que las estrellitas del marketing actual

Por redaccionnyl el 14/06/2017

Ocurre con los pintores, que cuando mueren es que les dan el reconocimiento merecido. Es que el mundo es así de mezquino. Con los futbolistas igual: a veces tienen que retirarse para que las pasiones se apaguen y podamos darnos cuenta de su genio.

A continuación, cinco maestros de la pelota que no fueron valorados en su tiempo como debieron serlo.

Jay Jay Okocha

Antes de que apareciera Ronaldinho en el primer plano mundial, ya había otro mago. Su nombre era Jay Jay Okocha. De hecho, Ronaldinho y Okocha jugaron juntos en PSG, único equipo “grande” que se atrevió a tener a ese extraño jugador capaz de todo en sus filas.

Okocha era tan bueno y tan raro jugando que parecía que nada disfrutaba más que enfrentar a los mejores de Europa y dejarlos en ridículo. Cada enfrentamiento suyo con equipos como el Manchester United, cuando jugaba en el Bolton Wanderers, era un espectáculo y a la vez un reto total en cada pelota que tocaba.

A quien le gustó ver jugar a Ronaldinho, le enloquecerá ver a Okocha, quien llevó todo a un extremo superior gracias a su creatividad casi imposible para jugar al fútbol.

Jorge “el Mágico” González

Este salvadoreño dejó al mundo con la boca abierta con las pocas pelotas que tocó en el Mundial de España 1982. De inmediato media Europa quería contratarlo pero él decía que estaba feliz allá en El Salvador. No quiso jugar en ningún equipo importante para no estar tan lejos de mar y del pescado frito, así que al fin aceptó ir a jugar al Cádiz de la Primera División de España.

Nadie podía creer que ese jugador existiera. Dicen que Maradona había confesado que González era mejor que él, y de hecho un día jugaron juntos en un amistoso Estados Unidos y el salvadoreño le robó por completo el show al argentino. Nunca hubo alguien tan rápido con un balón en los pies hasta ese momento. Pudo ser el rey del mundo y no quiso. Sencillamente no quiso. No le dio la gana. No se tomaba tan en serio el juego como para esforzarse demasiado. Fuera de su patria solo quiso jugar en Cádiz y nueve partidos en el Valladolid.

Juan Arango

Quien diga que era capaz de cobrar mejor los tiros libres que el venezolano Juan Arango, miente. Es más: quien diga que vio a algún futbolista con una pierna zurda más precisa que la de Arango, también miente.

Estuvo a un paso de fichar por el Real Madrid pero ya se sabe que sin marketing no se entra al equipo blanco. Arango parecía inofensivo, pero todo lo que tocaba con la pierna zurda era perfecto. Un jugador sin equivocaciones y con demasiado talento durante los 90 minutos de cada juego.

Fue el mejor cobrador de tiros libres del mundo durante todo el tiempo que permaneció activo. En el Mallorca se convirtió en un ídolo, y cuando ya lo dieron por viejo lo enviaron a Alemania, donde sacó a su equipo del peligro del descenso y al año siguiente lo metió en la UEFA Champions League. Fue uno de los mejores en todas las ligas en las que compitió.

Juan Román Riquelme

Podía caminar mientras los demás corrían, su dominio de los tiempos del partido entero fue siempre total. Lo acusaron de pecho frío, de no demostrar pasiones desmedidas en el campo de juego, pero nadie pisaba la pelota como él, porque sí: mientras los demás la empujaban con sus pies, él la acariciaba y la pisaba con suavidad buscando espacios para enviar un pase perfecto al delantero de turno.

Juan Román Riquelme es a menudo llamado “el último 10” del fútbol, y no porque se le haya ocurrido a algún comentarista exagerado sino porque realmente el fútbol moderno ha decidido prescindir poco a poco de los supermariscales lentos e inteligentes que dominan todo el juego. Ante el afán por velocidad, él nos dio romance, calma y cerebro. Aunque llegó al Barcelona en 2002 procedente de Boca y con el peso de que muchos decían que era el mejor del mundo, Van Gaal no creía en la necesidad de jugar con un 10 y al año siguiente fue enviado al Villarreal, donde alcanzó la semifinal de la Champions. Con el Tiempo volvió a Boca donde los títulos que no consiguió en Europa parecían buscarlo de este lado del charco.

Cuauhtémoc Blanco

Fuera de México solo jugó en el Valladolid y en el Chicago Fire, pero qué gusto habría sido ver a este jugando de volante de creación con junto a los grandes delanteros de su época.

Cuauhtémoc Blanco era el típico jugador todo talento que ahora es cuando el mundo ha comenzado a valorar. Una lástima que no lo viéramos jugar una Champions o competir al primer nivel todos los años.

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