Chevige Wuayke, la costumbre de contar muchas historias menos una

Por Luis Figuera el 09/07/2016

Chevige Wuayke es un narrador de esos que algunos califican de difícil y que el argentino Néstor Sánchez llamó “extraños”. Con una prosa sencilla que recoge la oralidad de los hombres de la costa, y un ritmo en el tiempo de la prosa que se asemeja a un agujero de gusano, el ahijado literario del fallecido poeta Luis Julio Bermúdez logra espantar a los lectores acostumbrados a la literatura fácil.

El universo literario de Wuayke, está sustentada sobre un conjunto de códigos que hablan del desamparo, la soledad, el abandono, la tristeza y la melancolía, que crecen como la yerba en los caserones, y en los callejones abandonados de una especie de neverland que recrea el imaginario de un yermo infinito, por donde transitan los más extraños personajes.

Todas Las Historias Menos Muchas, editado por el Fondo Editorial del Caribe, recoge el mundo imaginario del fabulador que se hizo famoso en la Venezuela literaria, al ganar el concurso de cuentos de El Nacional, con el relato Paique, y que antes o después termino siendo una especie de azote de barrio, de patotero literario, obteniendo premios en todas las provincias, llegando incluso a merecer la medalla honorifica en el Concurso de Cuentos “El Perro Engorilado”, auspiciado por la ciudadrealeña de Karbhoro.

La obra de Chevige Wuayke, es un viaje en círculo a través de una hilera de fantasmas, muertos y difuntos que desandan sus pasos, y que vuelven a los lugares que habitaron, creando una fuerte corriente donde la ficción y la realidad se entrecruzan, y se contraen tironeándose, jalándose rítmicamente creando una intensidad y una atmosfera que convierte los micro relatos en verdaderas alucinaciones literarias.

Su prosa recrea un universo mágico donde la cotidianidad se ve interrumpida por la vida en otra dimensión, en donde todo es posible, y los muertos caminan libremente, y vuelven con su carga de nostalgia, a desandar los callejones y las casas deshabitadas, para que la ficción se imponga en un espacio y un tiempo que se entrecruzan con el pasado en ese otro tiempo real de los personajes.
Wuayke es un exiliado de sí mismo, confinado a una vida en un mundo donde la nostalgia y el peso de la infancia, son elementos que transforman la realidad, y hacen de los recuerdos, el embrión perenne de la huida a través de la cual se identifica al sujeto que escapa como un ser extraño, un condenado que busca huir de la memoria.

Dentro de la obra de éste Margariteño insomne la adjetivación y el rescate de palabras desaparecidas del uso corriente de los margariteños, como fuitraco, faltrilkera, y la creación de nuevos vocablos son una constante lingüística en la prosa del fabulador que un día sentado en la orilla de una playa de Juangriego, descubrió que los crepúsculos se devoraban, en una especie de sagrada penetración, en la cual el crepúsculo de mayor colorido absorbe hasta reventarlo al de menos color.

Sin Duda que Todas las Historias menos Muchas, compuesto por más de doscientos micro relatos recoge la creación de un escritor que ha vivido alejado de las grandes pretensiones, y que ha logrado sobrevivir a través de un trabajo disciplinado y constante que lo ubica como una de las grandes voces de la narrativa venezolana, y cuyo vivir cotidiano transcurre entre las correcciones del Fondo Editorial del Caribe, la preparación de filtros y trabajos para enamorados, y las escapadas para transformarse en el Capucha Roja.

Nalgas y Libros | contacto@nalgasylibros.com