Charlie Parker: la revolución espiritual del jazz

Por Luis Figuera el 14/01/2016

Saxofonista con un nivel de virtuosismo por encima del promedio, creció escuchando blues y góspel en Kansas City, donde conoció a Miles Davis, su amor y compromiso con la música lo impulsaron a buscar nuevas formas de expresión cuando ya las grandes bandas del swing no tenían nada que decir.

 
 

Nacido en un hogar humilde fue un autodidacta que dedicaba en promedio más de 12 horas a la ejecución de su instrumento, lo cual lo convirtió en el saxofonista con mejor técnica en la década de los cuarenta. A pesar de ser un hombre sin academia The Bird, se preocupaba por indagar y entendía la necesidad de la preparación “Oh, desde luego que el estudio es totalmente necesario, en todas sus formas. Es como si cualquier talento innato en alguien… es como un par de zapatos cuando se les da lustre, ¿sabes? Como si la enseñanza sacara a relucir el lustre de cualquier talento que pueda haber en el mundo. Einstein fue a la escuela, pero a todas luces era un genio, ya sabes, por sí mismo. La enseñanza es una de las cosas más maravillosas jamás inventadas”.

Creció escuchando a Lester Young una de sus principales referencias jazzisisticas, adicto a las drogas desde muy temprana edad, empezó tocando el instrumento de la tumba hasta que su madre lo cambio al saxofón.Emprendió los caminos de la búsqueda musical desde los trece años, su estilo personal era el de un pájaro libre que volaba en cada ejecución, buscando la pureza de una nueva estética, explorando otras realidades que subyacen en los rincones más ocultos del alma humana.

Con solo 19 años Parker emigró al centro musical de los Estados Unidos: New York, donde trabajó como lavaplatos mientras en las noches escuchaba Art Tatum, un año más tarde realizaba su primera grabación con la orquesta de Jav McShann, y cinco años después en colaboración con Dizzy Gillespie la grabación que lo encumbró definitivamente en el mundo del Jazz, aunque ya dos años antes y producto de un tesonero trabajo de indagación, y un pertinaz afán por hallar nuevos acordes musicales, había descubierto un sonido desconocido que revolucionaria los cimientos del jazz. “Me había aburrido de los cambios estereotipados (armonías) que se usaban todo el tiempo… Me di cuenta que usando los intervalos más altos de un acorde como línea melódica, y respaldándolos con los cambios apropiadamente relacionados, podía tocar lo que había estado escuchando. Cobré vida”.

El bepbop nació de las sesiones de improvisación que organizaban los músicos “Los lunes por la noche montábamos una juerga. Esas noches, todos los del Apollo, la banda entera, estaban invitados al Minton´s. Hacíamos una gran jam session. El lunes por la noche era la gran noche, la noche libre de los músicos” (Gillespie, en su Biografía).

Sin embargo Parker en solitario libraba una frenética búsqueda, una exploración para expresar todo un mundo de sentimientos que bajaban como un aguacero desde ese otro cielo que estaba mucho más allá en esos ritmos inexplicables, cuya dificultad hicieron de Bird el saxofonista más talentoso de su época, paralelo corría el drama personal del Rey del Jazz, la lucha con su adicción que lo sumergía en un infierno como si Dios, lo hubiese abandonado en aquellas lúgubres calles donde cada pinchazo lo hundía más y más en los sótanos del desasosiego.

Sus improvisaciones adquirieron niveles de complejidad de tal magnitud que eran inimitables, introduciendo un estilo y una manera diferente de hacer y percibir la música, que expresó muy bien Julio Cortázar en su cuento El Perseguidor. “¿Por qué fue Charlie Parker? Primero porque yo acababa de descubrirlo como músico, había ido comprando sus discos, lo escuchaba con un infinito amor, pero nunca lo conocí personalmente. Me perseguía la idea de ese cuento y al principio con la típica deformación profesional, me dije: “Bueno, el personaje tendría que ser un escritor, un escritor es un tipo problemático”.

Pero no me decidía porque me parecía aburrido, me parecía un poco tópico tomar un escritor, en ese momento murió Charlie Parker. Yo leí en un diario una pequeña biografía suya -creo que era de Charles Delonnay- en la que se daba una serie de detalles que yo no conocía. Por ejemplo, los períodos de locura que había tenido, cómo había estado internado en Estados Unidos, sus problemas de familia, la muerte de su hija, todo eso. Fue una iluminación. Terminé de leer ese artículo y al otro día o ese mismo día, no me acuerdo, empecé a escribir el cuento. Porque de inmediato sentí que el personaje era él; porque su forma de ser, las anécdotas que yo conocía de él, su música, su inocencia, su ignorancia, toda la complejidad del personaje, era lo que yo había estado buscando. (Julio Cortázar en una entrevista)”

Charlie Parker emprendió una revolución sentimental volteó patas arriba la música afro, fue reverenciado por los otros músicos, su legado va más allá de bepbop, y se ubica en los cambios que produjo su saxo en la sensibilidad de la gente. Después de su muerte a causa de los efectos de las drogas, muchos muros de New York comenzaron a anunciar The Bird Live.

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