Esquileo I. Por William Faulkner

La prosa de Faulkner nos persigue. El mundo avanza y no la olvidamos como tampoco la de su inspiración Joyce ni la de los otros escritores norteamericanos que vivieron las mismas décadas que él.

La biblioteca total. Por Jorge Luis Borges

Los cuentos de Borges son universos enteros en pocas líneas, pero a la vez tratados filosóficos y absurdos para la mente. La biblioteca total es además un anhelo del autor.

Monólogo del insumiso. Por Juan José Arreola

A Juan José Arreola se le considera como uno de los impulsores más importantes del cuento fantástico contemporáneo en México y uno de los máximos exponentes de la minificción latinoamericana, junto con Julio Torri y Augusto Monterroso. Este cuento da fe de ello.

La capital del mundo. Por Ernest Hemingway

Hemingway se encargó siempre de alimentar su propio mito simulando una imagen de hombre rudo y ganador y ocultando su sensibilidad. Sin embargo, su calidad literaria era notable: ganó el Premio Pulitzer en 1953 por El viejo y el mar y al año siguiente el Premio Nobel de Literatura por su obra completa. Sus novelas son tan famosas que si íbamos a compartir algo suyo, debía ser un cuento corto como este.

Reunión. Por John Cheever

Lo expulsaron de la Academia Thayer por fumar terminó con su educación. Sobre eso escribió su primer relato: “Expelled”, que Malcolm Cowley compró para el periódico New Republic. A partir de ese momento, Cheever se dedicó por completo a escribir cuentos que progresivamente encontraron espacio en revistas y periódicos como New Republic, Collier’s Story, Atlantic, y finalmente en la famosa revista The New Yorker, con la que mantuvo, hasta el final de sus días, una intensa relación. A continuación uno titulado “Reunión”.

La última batalla. Por Rosa Chacel

Rosa Chacel nunca fue a la escuela. Su madre la educó en casa con un pensamiento liberal que pocas niñas tuvieron en esa época. Eso le permitió desarrollar su inteligencia a niveles insólitos. Cuando creció pudo entrar en el círculo de grandes intelectuales como José Ortega y Gasset, Miguel de Unamuno, Ramón Gómez de la Serna, o Juan Ramón Jiménez. Leamos el siguiente relato y entendamos su genio.