Canción para que una mujer madure. Por Leopoldo Marechal

Los opositores al peronismo quisieron ningunear a Leopoldo Marechal cuando publicó su novela Adán Buenosayres. Dijeron que aquello era un adefesio que no servía para nada. Fue Julio Cortázar el único ser que pudo leerla desde un punto de vista apolítico y se dio cuenta de que estaba ante un gran libro. Con el tiempo se supo que el gigantón tenía razón, pues Adán Buenosayres resultó ser una obra maestra y a Marechal hubo que respetarlo por su oficio. El siguiente poema tiene un título que puede resultar gracioso leído desde el siglo XXI, pero que se trata de una suerte de conjuro para que el tiempo pase en el cuerpo femenino.

Los opositores al peronismo quisieron ningunear a Leopoldo Marechal cuando publicó su novela Adán Buenosayres. Dijeron que aquello era un adefesio que no servía para nada. Fue Julio Cortázar el único ser que pudo leerla desde un punto de vista apolítico y se dio cuenta de que estaba ante un gran libro. Con el tiempo se supo que el gigantón tenía razón, pues Adán Buenosayres resultó ser una obra maestra y a Marechal hubo que respetarlo por su oficio. El siguiente poema tiene un título que puede resultar gracioso leído desde el siglo XXI, pero que se trata de una suerte de conjuro para que el tiempo pase en el cuerpo femenino.