A tus amigas que desaparecen cuando tienen pareja: Yo he sido una

Por redaccionnyl el 14/08/2017

Todos alguna vez, pertenecen a ese grupo tan odioso de personas que desaparecen cuando encuentran pareja. Todo pasa muy rápido y ni siquiera saben cómo han llegado a convertirse en alguien así. Un buen día están tomando con tus amigos y al día siguiente conoces al que crees que será el amor de tu vida y ¡puf!, desaparecen. Lo que creas con esa nueva persona invade por completo todo lo que tengas que hacer ahora, mañana y hasta de consultar la agenda porque crees que el año que viene lo tendrás complicado para quedar.

Pero hablemos de esto en serio. La cosa empieza de forma sutil, no es que te esfumes de repente. Sino que empiezas por rechazar el café de después del trabajo, un tiempo después, comienzas a reservarte la noche de los sábados para dormir con él/ella, un finde sí, un finde no, que no se diga, y terminas por no ir a los cumpleaños ni a los viajes de cada Semana Santa. Y un día, de pronto, ya no sabes absolutamente nada de tus amigos ni ellos de ti por muy incondicionales que hayan sido. Has perdido la conexión que teníais (sí, ha sido culpa tuya, ya te darás cuenta), y eso es difícil de recuperar.

Ya no se sienten unidos a ti. Te han comentado decenas de veces. “Eh, que no se te ve el pelo. ¿Cuando tomamos un café?”, te dicen. Pero llega un momento que ya ni te ofrecen salir. Y es normal. Porque has entrado en una relación que no te está aportando, sino restando. Alguien que te quiere como eres hará por que pases tiempo con tus amigos e incluso querrá compartir eso contigo. En ese caso, ese amor que te aleja de ellos enterrándome en una profunda dependencia emocional. Y sí, te enamoras y todo termina siendo muy intenso.

Quizás ninguno de los dos le pedí al otro que le dedicara todo su tiempo, no hay chantaje ni maltrato. Simplemente lo escoges, hasta que esa magia se convirtió en rutina y la rutina en obligación. Al punto de sentir que abandonamos al otro al hacer planes por separado y, aunque fuera algo importante, el 90% de las veces terminan por anularlos a última hora. El otro 10% que recuerdas mirando el reloj del móvil cada 15 minutos para ver cuánto tiempo quedaba para volver a irte a su lado. Realmente sientes que no disfrutas de ese rato que pasabas con tus amigos o con tus familia porque seguías teniendo la cabeza donde quiera que estuviera tu pareja en ese momento. Así que tus amigos decidieron que yo ya no eras la de siempre, esa que montaba planes y se quedaba despierta de risas hasta las tantas. Y tienen toda la razón

Dirás que se veía venir, pero lo nuestro explotó y sientes que más sola que nunca. La relación dependiente que tenías terminó por separarse pero, cuando el mundo crees que se te cae encima y está aplastando tu corazón, aparecen esos amigos a apoyarte incondicionalmente. Escuchando tus llantos, cuando hablabas una y otra vez de como y por qué se había roto la relación y alegrándote para salir por ahí y recuperar tu vida. Y allí es cuando decides que no volverás a dejar que una relación invada toda tu vida, y no te arrepientes de haber pasado por ello. Porque solo viviéndolo es cómo aprendes que un amor que hace que dejes de lado a tus otros ‘amores’ ni es sano ni puede funcionar.

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