15 palabras que seducen a las mujeres según ellas mismas

Por Néstor Luis González el 11/01/2016

En el año 2 d.C. el romano Ovidio escribió un poema didáctico para cortejar, conquistar y amar a las mujeres llamado “Ars amandi”. Aunque su éxito fue inmediato, aquellas enseñanzas contrariaron la moral de la época y generaron presiones que le obligaron a retractarse escribiendo “Remedia amoris”, una obra que protege al hombre de amores dañinos.

Dos milenios y pico después, las mujeres se besan entre ellas y muestran los senos en las discotecas, están de moda los intercambios de pareja, la trieja es la nueva configuración sexual, y el sexo casual es casi tan común como lo vaticinó Aldous Huxley en “A brave new world”. O sea, que las recomendaciones de Ovidio quedaron principalmente para evidenciar la ñoñez de los comienzos de un imperio romano que luego se desangraría entre lujos y orgías.

De todas formas, hay cosas que no han cambiado. Paradójicamente, acostarse con una mujer sigue siendo la tarea más difícil a la que se enfrenta el hombre común. Hoy, pese a los aportes de Casanova con sus memorias, de Kierkegaard con su “Diario de un seductor” y de Schopenhauer con “El amor, las mujeres y la muerte”, casi nunca sabemos de qué hablar con una mujer cuando queremos conquistarla o solo llevarla a la cama.

La siguiente propuesta es arriesgada, y para creer en ella y ejecutarla hay que creer también en la persuación psicológica, en la efectividad de los mensajes subliminales bien hechos, en el perro de Pavlov y hasta en la capacidad para aprender en estados de inconsciencia.

La propuesta es que usted le hable de cualquier cosa a la mujer que quiere llevarse a la cama. Sí, de cualquier cosa siempre y cuando use en distintas partes de la conversación 15 palabras claves que saqué de lo más recóndito de la psique femenina.

La verdad es que no sé si esto vaya a resultar, pero como ya se ha probado de todo, nunca sobra la aplicación de otra estrategia. Esta semana les pregunté a muchas mujeres cuáles palabras eran capaces de hacerlas pensar en tener sexo con la persona que las dice: la respuesta más recurrente fue “morder”.

A continuación, las 15 palabras que más repitieron las entrevistadas…

1. Morder.

Del latín mord?re. Clavar los dientes en algo.
Es un verbo que hace que la gente se quede colgado a él, sobre todo cuando se dice fuera de contexto hay alguien que piensa: “¿Por qué dijo morder? ¿Morder? Uhm… morder”.

2. Lamer.

Del latín lamb?re. Pasar la lengua por la superficie de algo.
El contexto es suyo: meta esa palabra donde mejor pueda, pero métala.

3. Mirar.

Del latín mir?ri. Dirigir la vista a un objeto.
¿Te gusta mirar?

4. Tocar.

De la onomatopeya toc. Ejercitar el sentido del tacto.
Tócate.

5. Motel.

Del inglés. Acrónimo de motocar.
Dígale que algo queda cerca de un motel lindo (la palabra lindo puede ser bastante varonil dependiendo el tono de voz) que está en una esquina. De esa forma estará bombardeando su cerebro con los datos que usted quiere que tenga.

6. Placer.

Del latín plac?re. Agradar o dar gusto.
Déjele claro desde el principio que usted se entrega “con facilidad a los placeres carnales e intelectuales”.

7. Labios.

Del latín lab?um. Cada uno de los rebordes exteriores carnosos y móviles de la boca de los mamíferos.
El concepto por sí solo ya habla de seducción. A la mujer que le guste, háblele de sus labios para que sepa consciente o inconscientemente que los quiere besar.

8. Delicioso.

Del latín delici?sus. Capaz de causar delicia, muy agradable o ameno.

9. Trío.

Del italiano trio. Conjunto de tres personas, animales o cosas.
Diga lo que diga con la palabra trío, hay tanta publicidad y morbo al respecto que siempre se lo imaginará sobre una cama.

10. Cama.

Del latín camba.
Conjunto formado generalmente por una armazón de madera o metal con jergón o colchón, almohada, sábanas y otras ropas, destinado a que las personas se acuesten en él.
Sí, es para que las personas se acuesten. En eso pensará la mujer aunque usted diga que guarda las cosas valiosas bajo su cama.

11. Sofá.

Del francés sofa, este del persa ?offe, y este del árabe clásico ?uffah.
No sé por qué hasta cuatro mujeres coincidieron en que esa palabra las hacía pensar en sexo, pero me lo imagino.

12. Seda.

Del latín Líquido viscoso segregado por ciertas glándulas de algunos artrópodos, como las orugas y las arañas, que sale del cuerpo por orificios muy pequeños y se solidifica en contacto con el aire formando hilos finísimos y flexibles.
Tampoco entendí bien la cosa, pero dos dijeron que cuando les nombran seda piensan en ellas mismas desnudas entre sábanas de ese material.

13. Jacuzzi.

Del inglés. Marca registrada. Bañera para hidromasajes.
Esta fue dicha en la algarabía de la pregunta. Varias mujeres dijeron: “Sí, sí, jacuzzi”.

14. Senos.

Del latín sinus. Matriz de la mujer y de las hembras de los mamíferos.
Cuando una de las mujeres consultadas dijo senos, las que tenía al lado coincidieron en que prefieren a los hombres que usan esa palabra a los que dicen cocos, bubis, pecho o tetas.

15. Boca.

Del latín bucca. Abertura anterior del tubo digestivo de los animales, situada en la cabeza, que sirve de entrada a la cavidad bucal. También se aplica a toda la expresada cavidad en la cual está colocada la lengua y los dientes cuando existen.

En su segunda acepción, la palabra seducir (del latín seduc?re) significa: “Atraer físicamente a alguien con el propósito de obtener de él una relación sexual”. Como el cliché dice que en la guerra y en el amor todo se vale, vamos a ponernos radicales usando estas palabras. De todas formas recuerde que si lo que busca es una relación seria, las mujeres solo quieren un hombre que las escuche.

Nalgas y Libros | contacto@nalgasylibros.com