12 escritores confiesan sus adicciones al sexo y a la coca en un libro

“Tenía la nariz taponada por tanto golpe de polvo seco. Pero eso jamás detiene a un cocainómano; nada lo detiene cuando está en pleno romance con la cocaína. Ni su madre, ni sus hijos ni su pareja”

“Tenía la nariz taponada por tanto golpe de polvo seco. Pero eso jamás detiene a un cocainómano; nada lo detiene cuando está en pleno romance con la cocaína. Ni su madre, ni sus hijos ni su pareja”