10 libros mexicanos que debes leer antes de morir

Por redaccionnyl el 24/12/2015

México es el París de Latinoamérica. Escritores del todo el continente tienen como destino al menos una temporada en esas tierras. Bolaño, García Márquez, Borges, Cortázar: muchos han dejado allí su huella y se han cargado de su cultura antes de enfrentar al mundo. Sin embargo, y por si fuera poco, México también ha producido cientos de grandísimos escritores propios.

Desde Sor Juana Inés de la Cruz a Alberto Ruy Sánchez, las letras mexicanas siguen enamorando al mundo.  En honor a estos escritores hemos decidido compilar  10 libros de escritores mexicanos que todos debemos leer antes de que se nos gaste la vida.

1. “Primero sueño”, de Sor Juana Inés de la Cruz.

Este extraordinario texto compuesto por 975 versos escritos a la manera gongorina, tiene como tema fundamental la inmarcesible voluntad del ser humano por la obtención del conocimiento; algo que Sor Juana expone situándose más allá de un plano físico o temporal, al tiempo que vindica dicho acto como un ejercicio libre y gozoso.

2. “El libro rojo”, de Vicente Riva Palacio.

 El libro rojo —escrito y publicado por Manuel Payno y Vicente Riva Palacio en 1870— comienza con una recreación de los sucesos que rodearon a la caída del Imperio Azteca en tiempos de Moctezuma ii: el cometa que se divisó en 1514 en el Valle de Anáhuac y por el que fueron ejecutados varios sacerdotes al negarse a revelar su catastrófico significado, la llegada de Cortés a Tenochtitlan, la forma en que Moctezuma es tomado prisionero, la matanza que cometen los soldados de Pedro de Alvarado en el atrio del Templo Mayor, la ejecución del emperador mexica y los momentos previos a la llamada «Noche Triste». Luego se cuenta el enfrentamiento fallido de Xicoténcatl contra los soldados de Cortés, y cómo el guerrero tlaxcalteca muere ahorcado por su propio ejército. Los pasajes relacionados con la Conquista finalizan con las secuelas que dejó la epidemia de viruela y la suerte que corrieron los últimos tres reyes de la otrora «región más transparente del aire».

3. “Al filo del agua”, de Agustín Yáñez.

Al filo del agua narra los episodios del primer año de la revolución mexicana. La aldea y sus habitantes llevan una vida que oscila entre el bien y el mal, la rebeldía y lo preestablecido, la armonía y el caos. Teñido de ambientes donde se confabulan la religiosidad, la inminencia bélica y la incertidumbre, Yáñez revive la magia, una fiesta, una misa, un acto amoroso y toda suerte de hechos de la cotidianidad mexicana a través de una descripción lírica que permite introducirse en los albores de nuestra nación actual.

4. “Pedro Páramo”, de Juan Rulfo.

Juan Preciado va en busca de su padre perdido a un pueblo fantasma, con un sin fin de personajes misteriosos y enigmáticos. Es la historia de Pedro Páramo creada en 1955 por el prestigioso novelista y cuentista mexicano Juan Rulfo, quien presenta en esta intrigante novela, ese sabor que caracteriza a los literatos latinos e hispanos: la pasión dramática. Esta emotiva historia relata la búsqueda de un joven tras su padre, quien no es otro que el mismísimo Pedro Páramo. Y más que la búsqueda de un padre, al cual nunca ha visto, Juan Preciado, el muchacho que se aventura a la penumbra de un destino fatal, cumple la búsqueda prometida al morir su madre. Es la búsqueda del regreso de aquello que le fue arrebatado, es decir, el cobro hacia su padre por haberlos abandonado. Desde su aparición en 1955, esta extraordinaria novela se ha traducido a más de treinta lenguas y ha dado lugar a múltiples y permanentes reediciones en los países de lengua hispana.

5. “Confabulario”, de Juan José Arreola.

Los cuentos que componen Confabulario rebasan cualquier intento de descripción: fábulas, poemas en prosa, crónicas, simples y llanas narraciones y divertimentos que  trascienden, amén de por su profundidad y poesía, por su enorme maestría en el  manejo del lenguaje. Clásico ya por la contundencia de su obra, Juan José Arreola nos  da en Confabulario una pequeña muestra de su gran talento literario.

6. “El libro vacío”,  de Josefina Vicens.

En 1958 hizo su aparición en el panorama de la novela mexica la escritora Josefina Vicens. Titulada, no sin sabiduría, El Libro Vacío, la primera obra de Vicens fue reconocida de inmediato con el premio que los escritores otorgan a la mejor obra literaria publicada en el país durante el año —el Xavier Villaurrutia—, y a casi medio siglo de su publicación se ha convertido, en el ánimo de las nuevas generaciones de lectores, en un punto de inflexión casi mítico en ese terreno llamado escritura.

7. “Aura”, de Carlos Fuentes.

 Lees ese anuncio: una oferta de esa naturaleza no se hace todos los días. Lees y relees el aviso. Parece dirigido a ti, a nadie más: así comienza aura, una de las novelas más embrujantes de la literatura mexicana, una lúcida y a la par alucinada exploración de esa zona del arte donde el horror engendra la hermosura, donde lo verdadero es lo imposible, donde el amor sacrifica la vida y la inmortalidad tiene un precio que algunos están dispuestos a pagar.

8. “Los sueños de la bella durmiente”, de Emiliano González.

Una de las narraciones fundamentales de la literatura fantástica mexicana, que es una veta invisible (o más bien ninguneada, hecha a un lado por una tradición literaria que en muchos aspectos no ha llegado aún al siglo XXI) pero que no deja de existir y de crecer incluso ahora.

9. “Obra poética”, de Octavio Paz.

Su obra, influenciada desde temprano por poetas europeos de la talla de Juan Ramón Jiménez y Antonio Machado, comprende tanto denuncias de carácter social como análisis de naturaleza existencial. Entre sus poemarios destacan “Libertad bajo palabra” y “Salamandra”. El ensayo “La búsqueda del comienzo” es un buen ejemplo de su encuentro con el surrealismo en Francia. A su extensa y rica producción literaria deben sumarse las traducciones, como ser su versión en español de “Antología de Fernando Pessoa”, sobre poemas del escritor portugués. Su estilo se hatransformado a lo largo de los años, producto de la apertura mental e ideológica del escritor, que nunca dudó en experimentar y adaptarse a las nuevas tendencias.

10. “Trabajos del reino”, de Yuri Herrera.

«Yuri Herrera destaca con su primer libro, Trabajos del reino, en el que, a través de la mirada de un compositor de corridos, despliega ante el lector un panorama de la ‘vida palaciega’ de un cártel del narcotráfico. Lobo, protagonista y narrador de la novela, es un ser marginado desde su nacimiento. No posee educación, pero le sobra el talento para convertir en cantos épicos los sucesos notables, por eso es el Artista. Una tarde se topa con el hombre que habrá de transformar su vida… Así, reconstruyendo el mundo interior del cártel con un lenguaje popular no exento de lirismo, muestra de su excelente oído, y con un tono que algunas veces adquiere registros de fábula infantil y otras de tragedia del Renacimiento, las palabras del Artista nos internan en un castillo donde parece reinar la felicidad, pero cunden las intrigas soterradas.»

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